Papa León XIV impulsa el deporte como acto de encuentro

- El “Partido del Corazón 2025” reúne a cantantes y políticos en un campo de juego para apoyar a familias de niños hospitalizados, promoviendo el deporte como puente entre los conflictos y la empatía.
- El Papa insistió en que el deporte, cuando se practica con espíritu auténtico, tiene un poder transformador: convierte la competencia en comunidad, la rivalidad en inclusión y la individualidad en solidaridad.
L’Aquila, Italia —En un momento donde los conflictos, las divisiones políticas y las crisis humanitarias dominan los titulares, el “Partido del Corazón 2025” propone una narrativa distinta: la del deporte como lenguaje de unión y solidaridad. La noche del 15 de julio a las 21:30 horas, el Estadio Gran Sasso d’Italia – Italo Acconcia de L’Aquila se convertió en el escenario donde dos equipos inusuales —el Nacional de Cantantes y el Nacional de Políticos— se enfrentaron, no como rivales, sino como aliados en una causa solidaria.
Con casi 40 años de compromiso con acciones benéficas, el Equipo Nacional de Cantantes se une esta vez a líderes políticos de distintos partidos, demostrando que las diferencias ideológicas pueden quedar en pausa cuando lo que está en juego es el bienestar de la infancia.
El evento tiene una misión clara: recaudar fondos para el Proyecto Acogida, una iniciativa conjunta de la Fundación Bambino Gesù y Cáritas Italiana, destinada a brindar apoyo integral —alimentación, hospedaje y asistencia material— a familias de niños hospitalizados, tanto italianos como extranjeros.
En un videomensaje lleno de emotividad, el Papa León XIV destacó la esencia de este partido con dos palabras clave: partido y corazón. Para el Pontífice, jugar juntos implica mucho más que un resultado deportivo; es una oportunidad para construir puentes en lugar de muros.
Recordando el histórico partido de Navidad de 1914, cuando soldados enemigos detuvieron la guerra para jugar fútbol, el Papa convocó a revivir ese mismo espíritu de humanidad en un mundo fragmentado por el odio y la indiferencia. “Todavía es posible encontrarnos —dijo—. Desafiemos las divisiones y reconciliemos corazones rotos, los nuestros y los de los demás”.
El Papa insistió en que el deporte, cuando se practica con espíritu auténtico, tiene un poder transformador: convierte la competencia en comunidad, la rivalidad en inclusión y la individualidad en solidaridad. En este contexto, el Partido del Corazón no es solo un espectáculo televisivo, sino una “comunión de miradas” que invita al espectador a mirar al otro con compasión y no con prejuicio.






Redacción Paralelo 19






