Lasso conquista Puebla con una noche mágica en el Auditorio Explanada

Por: Angela Flores
El pasado 29 de agosto, Puebla vivió una de esas noches que se quedan grabadas en la memoria. El Auditorio Explanada recibió a Lasso con su Malcriado Tour, apenas unos días después de lograr sold out en el Teatro Metropólitan de la Ciudad de México, y desde el primer acorde quedó claro que el venezolano venía dispuesto a conquistar a todos con su energía, su humor y, por supuesto, sus canciones.
Las luces se apagaron, el público empezó a gritar y en cuanto sonó “Te Veo”, el lugar explotó en emoción. A partir de ahí, el concierto se convirtió en un viaje de sentimientos: risas, nostalgia, euforia y hasta momentos de ternura. Uno de los más inesperados fue cuando Lasso preguntó quién sabía pintar y subió a dos fans al escenario para hacerle un retrato en vivo. Ellas, entre nervios y aplausos, se llevaron no solo su dibujo firmado, sino también una experiencia que pocas veces se vive en un concierto
El lado romántico llegó con “Hasta ese día”, cuando invitó a una pareja poblana al escenario y les dedicó la canción como si se tratara de una serenata en medio de miles de personas. Pero también hubo espacio para la diversión y el desahogo colectivo: con “Lucifer”, el cantante pidió a los asistentes gritar un insulto a algún ex, y lo que siguió fue un coro de carcajadas y complicidad que unió a todos.
El repertorio fue un repaso de éxitos y homenajes: “Siempre llegas tarde”, “Subtítulos”, “Dios”, “Diferente” y un popurrí que incluyó temas como “Souvenir”, “Mónaco”, “La Boca”, “Mi cuarto”, “Veneka” y “Me rehúso”. Cada canción encendía más al público, que no dejó de cantar ni un solo segundo
La recta final fue pura magia. Con “Odio que no te odio”, el auditorio se iluminó con las luces de los celulares, creando un ambiente casi celestial. Luego llegó “Un millón como tú” y, como broche de oro, “Ojos marrones”, la canción que todos esperaban y que fue coreada con una fuerza que hizo retumbar el lugar.
Entre risas, complicidad y momentos que se sintieron únicos, Lasso demostró una vez más la conexión especial que tiene con su público en México. Puebla no solo cantó con él: vivió junto a él una noche que difícilmente se va a olvidar.




Redacción Paralelo 19


