Otro interno muere en el penal de San Miguel; crecen las dudas sobre las condiciones del reclusorio

- Israel fue hallado muerto al interior de su dormitorio; de acuerdo con reportes sufría depresión y ansiedad
La madrugada de este viernes fue hallado sin vida un interno del Centro de Reinserción Social (CERESO) de San Miguel, en Puebla. El cuerpo fue encontrado dentro de su celda durante una revisión de rutina por parte de custodios, lo que nuevamente enciende las alarmas sobre las condiciones y el control al interior del penal más polémico del estado.
De acuerdo con el reporte oficial, el hombre no presentaba signos visibles de violencia, aunque será la necropsia la que determine las causas exactas de su muerte. Personal de la Fiscalía General del Estado acudió al penal para realizar las diligencias correspondientes y abrir una carpeta de investigación.
Este caso se suma a una serie de muertes registradas en los últimos años dentro del mismo reclusorio, entre ellas las ocurridas por riñas, negligencia médica o presuntos suicidios. Cada nuevo deceso evidencia la fragilidad del sistema penitenciario poblano, donde la falta de supervisión, el hacinamiento y la escasez de atención médica continúan siendo problemas estructurales no resueltos.
Familiares del interno denunciaron haber sido informados de manera tardía, lo que alimenta el malestar entre quienes mantienen a sus seres queridos recluidos en San Miguel. Organismos de derechos humanos han reiterado la urgencia de una auditoría independiente que evalúe el funcionamiento del penal y la capacitación del personal de custodia.
Pese a los llamados reiterados, las autoridades estatales han limitado sus declaraciones a confirmar los hechos, sin ofrecer un diagnóstico ni compromisos concretos para evitar que estos sucesos se repitan. Mientras tanto, la población penitenciaria sigue expuesta a un entorno de opacidad y riesgo, donde la “reinserción social” parece cada vez más una promesa vacía.




Redacción Paralelo 19


