Esposa denuncia desaparición forzada; justicia poblana falla en responder con claridad

La desaparición de un ciudadano colombiano en Huejotzingo cumple ya un mes sin que las autoridades ofrezcan respuestas claras, avances tangibles o una línea de investigación confiable. Su esposa, quien asegura que el hombre fue detenido por policías municipales antes de perderse todo rastro de él, enfrenta no solo la ausencia de su pareja, sino también la indiferencia institucional que se ha vuelto parte estructural del sistema de justicia en Puebla.
De acuerdo con la denunciante, su esposo fue presuntamente llevado por elementos policiales durante una revisión, pero a partir de ese momento ninguna dependencia ha podido —o querido— explicar qué ocurrió después. La Fiscalía no ha emitido un informe detallado, el municipio no ha transparentado los registros de detención y las corporaciones involucradas guardan silencio o se limitan a declaraciones ambiguas que evaden responsabilidades.
Este caso expone una falla profunda: las instituciones de seguridad y justicia en Puebla parecen operar sin mecanismos de supervisión efectivos. Cuando existe la posibilidad de participación policial en una desaparición, la reacción debería ser inmediata, contundente y sometida a escrutinio público. En cambio, se observa un proceso lento, opaco y burocrático que revictimiza a las familias y normaliza la impunidad.
La crítica no recae solo en la falta de resultados, sino en la ausencia total de voluntad institucional para esclarecer hechos que involucran a servidores públicos. La ciudadanía se topa con un sistema que exige denuncias formales, comparecencias y trámites, pero que no actúa con la misma diligencia cuando su propia credibilidad está en juego.
Mientras tanto, la esposa del desaparecido continúa buscando apoyo y presionando para que su caso no quede en el archivo de pendientes. Su voz refleja una realidad incómoda: en Puebla, cuando una desaparición apunta hacia policías, la justicia se vuelve más lenta, más silenciosa y, peligrosamente, más permisiva.




Redacción Paralelo 19


