Místico reafirma su legado en Puebla y responde críticas con actuación estelar

- Lleno total en la Arena.
La visita de Místico a la Arena Puebla, el lunes 29 de diciembre de 2025, cerró el año luchístico con un mensaje claro: el Príncipe de Plata y Oro sigue vigente. En una función del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) marcada por un ambiente de lleno total, el ídolo respondió sobre el ring con una actuación sólida, técnica y efectiva, que le permitió conectar nuevamente con la afición poblana y disipar los cuestionamientos recientes en su contra.
Lejos de rehuir la presión, Místico asumió su rol protagónico y mostró por qué continúa siendo uno de los luchadores más importantes del cartel nacional. Su desempeño fue clave para que la función se desarrollara con intensidad y cierre festivo, confirmando que Puebla sigue siendo una plaza que reconoce el trabajo y la jerarquía cuando se imponen en el cuadrilátero.
El contexto de esta presentación no es menor. Durante las últimas semanas de 2025, el enmascarado enfrentó críticas en redes sociales y reacciones divididas de algunos sectores del público, que cuestionaron su actitud y protagonismo. Sin embargo, fiel a la tradición de la lucha libre mexicana, Místico optó por responder donde mejor sabe hacerlo: luchando. Su presentación en Puebla se leyó como una reivindicación deportiva más que como una confrontación verbal.
Hablar de Místico es hablar de una de las figuras más influyentes del pancracio mexicano en las últimas dos décadas. Desde su irrupción como fenómeno en el CMLL, su estilo aéreo, carisma y narrativa como técnico estelar lo convirtieron en referente dentro y fuera del país. A lo largo de su carrera ha encabezado funciones históricas, participado en rivalidades emblemáticas y sostenido el peso de ser rostro de la empresa en distintas etapas.
En 2025, además, sumó logros relevantes que respaldan su estatus, entre ellos triunfos en torneos de alto nivel y participaciones estelares en las principales arenas del país. Su “lucha” actual no solo es contra rivales en turno, sino contra el paso del tiempo, la exigencia de nuevas generaciones y una afición cada vez más crítica.
La función del 29 de diciembre en la Arena Puebla confirmó que Místico no vive únicamente de su historia: sigue construyéndola. Con experiencia, oficio y conexión con el público, el ídolo demostró que, incluso en medio de la polémica, su nombre continúa siendo sinónimo de convocatoria, espectáculo y peso específico dentro de la lucha libre mexicana.






Redacción Paralelo 19




