Seguridad: la causa de todas las causas

La seguridad no admite excusas: sin ella no hay inversión, justicia ni futuro común
El lunes inició la semana con la continuación de la glosa del informe del gobernador Alejandro Armenta. Tocó la comparecencia del secretario de Seguridad del estado de Puebla. Muchos escribirán sobre ello en estos días: desde críticas infundadas, con mucho hígado y pocas neuronas, hasta alabanzas vacías, sin demasiado fondo.
Sin duda, el encargado de la seguridad ocupa el puesto más complicado en cualquier administración. Ya sea a nivel federal, estatal o municipal, se trata de una posición ingrata. A quien está al frente de esa responsabilidad le toca lidiar todos los días con las peores noticias. Cuando tiene un acierto, no es más que su obligación; cuando hay un error, el linchamiento es inmediato.
La seguridad es, sin duda, la razón de ser del Estado moderno; no lo digo yo, lo dijo Hobbes, Montesquieu, Weber, Rousseau, Locke, etc. Los feudos terminaron por la necesidad de elegir una autoridad que protegiera el patrimonio de todos. El monopolio del uso de la fuerza es la forma de garantizar el respeto a las leyes establecidas en una sociedad. La teoría nos dice que no se castiga a una persona únicamente por el daño que causa a otra, sino por el daño que le hace a toda la sociedad al romper las reglas comunes.
En materia de seguridad, la ciudadanía no pide razones ni discursos: quiere resultados. Y aquí vale la pena hacerse una pregunta incómoda: ¿hasta dónde es eficiente combatir la inseguridad solo en su última expresión, es decir, cuando ya ocurrió el delito?
El discurso de atacar las causas, como bien lo señala la presidenta Sheinbaum, tiene todo el sentido. ¿Cuáles son esas causas? La desigualdad, la falta de oportunidades, sí. Pero también están los valores y la fortaleza de la familia.
Para combatir la desigualdad y la falta de oportunidades entramos en el eterno dilema del huevo y la gallina. Los empresarios piden seguridad para poder invertir —justo la razón por la que se creó el Estado moderno—: tener la certeza de que existe una fuerza que los protege de quien quiera arrebatarles el fruto de su trabajo. Si no hay seguridad, no hay inversión; sin inversión, no hay empleo; y sin empleo, no hay forma real de combatir la desigualdad.
Pero también debemos voltear a ver la educación, y no solo la académica. Hay que recuperar los valores cívicos, tan menospreciados en nuestra sociedad. Quizá en una situación extrema de hambre no sería moralmente reprochable robar un pedazo de pan; de hecho, el robo famélico está contemplado en nuestras leyes como una excluyente de responsabilidad penal.
Lo que vivimos hoy es otra cosa: jóvenes y no tan jóvenes que quitan la vida, drenan ductos de combustible o asaltan transportistas. Esas conductas ya no responden únicamente a la supervivencia.
Apunte al aire
“Hazte fama y échate a dormir”, dicen. Muchos me preguntan si en San Martín el tema de la seguridad es especialmente complicado. Mi respuesta suele ser: como en cualquier parte del país. Y a veces me aventuro a decir que San Martín es más seguro que muchas ciudades con fama de tranquilas.
Aquí seguimos cargando el estigma de lo ocurrido entre 2014 y 2018: descuartizados, toques de queda, robo de combustible al por mayor y un sinfín de delitos. Curiosamente, quienes estaban a cargo de las políticas públicas en materia de seguridad en ese periodo hoy son los más estridentes y cítricos, digo…críticos del gobierno en turno.
La profesionalización de la policía, las inversiones realizadas por el gobierno municipal y la coordinación con los gobiernos federal y estatal —algo que en aquellas épocas oscuras no existía— no dan resultados inmediatos, pero sí dan rumbo.
Y también está el tema de atacar las causas. ¿Cómo lo hace un gobierno municipal? Con infraestructura: obras que generan empleo directo y, de manera indirecta, atraen inversión. Porque, seamos honestos, ¿usted no invertiría en un lugar mejor iluminado, con accesos seguros y calles bien pavimentadas? De eso se trata atender las causas.




Horacio Cano


