Alex Honnold escala sin protección el rascacielos Taipei 101 en Taiwán

Taipei, Taiwán.— El escalador estadounidense Alex Honnold realizó este 25 de enero una de las hazañas más extremas de su carrera al escalar sin cuerdas ni equipo de seguridad el edificio Taipei 101, uno de los rascacielos más altos del mundo, con 508 metros de altura y 101 pisos, ubicado en la capital taiwanesa.
La escalada se llevó a cabo bajo la modalidad free solo, caracterizada por la ausencia total de sistemas de protección. Honnold inició el ascenso por la fachada del edificio utilizando únicamente salientes, elementos ornamentales y estructuras arquitectónicas como puntos de apoyo. El recorrido fue completado en aproximadamente una hora y media, en condiciones climáticas variables y con rachas de viento a gran altura.
El ascenso fue transmitido en vivo a nivel internacional como parte de un especial audiovisual, con un retraso técnico de seguridad, lo que permitió que miles de personas siguieran el evento en tiempo real, mientras decenas de espectadores se congregaron en las inmediaciones del inmueble.
Taipei 101, símbolo arquitectónico y financiero de Taiwán, ha sido escalado anteriormente por otros deportistas con distintos sistemas de protección; sin embargo, esta es la primera ocasión en que un escalador completa el ascenso sin ningún tipo de cuerda o arnés, lo que especialistas y medios internacionales han calificado como uno de los mayores retos de escalada urbana jamás registrados.
Tras alcanzar la cima, Honnold permaneció algunos minutos en lo alto del edificio antes de descender de forma controlada. En declaraciones posteriores, describió la experiencia como “intensa y extraordinaria”, y subrayó la complejidad técnica y mental que implicó adaptarse a una superficie diseñada para fines arquitectónicos y no deportivos.
Alex Honnold es reconocido mundialmente por su ascenso sin protección a El Capitan, en el Parque Nacional de Yosemite, hazaña documentada en la película Free Solo, ganadora del Óscar. Con la escalada del Taipei 101, el deportista vuelve a colocar el debate sobre los límites del deporte extremo, la gestión del riesgo y la ética de la transmisión en vivo de actividades de alto peligro en la agenda internacional.
Foto: AP




Redacción Paralelo 19


