Liz Sánchez sabotea Plan B y le da la espalda a Sheinbaum

La senadora Lizeth Sánchez, del Partido del Trabajo (PT), protagonizó este jueves un giro inesperado en el debate sobre la reforma electoral al presentar una reserva que eliminó del dictamen la modificación al Artículo 35 constitucional, uno de los ejes del denominado “Plan B” impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La decisión de Sánchez implicó un quiebre en la disciplina que habían acordado las bancadas oficialistas para sacar adelante la iniciativa con ajustes tras el fracaso del proyecto original. Contrario a lo que habían negociado Morena, el PT y el Ejecutivo, la senadora optó por retirar la propuesta que permitiría que la revocación de mandato de la jefa del Ejecutivo se realizara de manera simultánea con las elecciones federales de 2027.
La reserva presentada por Sánchez resultó en que no se reformara el Artículo 35, lo que deja vigente el marco constitucional actual: la consulta de revocación de mandato deberá realizarse en el periodo constitucional que marca la ley —entre los tres meses posteriores al término del tercer año de gobierno— y no en la fecha adelantada que proponía el Gobierno federal.
Liz Sánchez le da la espalda a Sheinbaum 🚫
La senadora del @PTPueblaOficial, @LizSanchezSM, lanzó un dardo directo al corazón de la reforma de la presidenta @Claudiashein. Al presentar una reserva contra la modificación del Art. 35, se rompió la disciplina ciega y el Plan B no… pic.twitter.com/uuKufpGM8L
— Luis David García (@ldgarcia_mkt) March 26, 2026
La decisión de la senadora del PT no solo torpedeó una de las principales apuestas políticas del Plan B, sino que también expuso tensiones internas en la coalición que respaldaba la iniciativa. Sectores de Morena y aliados habían planteado que la reforma buscaba otorgar certeza jurídica al proceso de revocación, pero la acción de Sánchez desactivó ese argumento al dejar sin efecto la modificación que habría permitido empatar la consulta con la jornada electoral de 2027.
La fractura se interpretó como un golpe a la estrategia diseñada por el Gobierno federal para resguardar un componente clave de la reforma tras el rechazo en la Cámara de Diputados del paquete original. La eliminación de la enmienda al Artículo 35 reduce el alcance político de la reforma y margina uno de los puntos que más polémica había generado: la posibilidad de que la presidenta se sometiera al escrutinio ciudadano en simultaneidad con la elección de diputados y senadores.
El dictamen aprobado en lo general en el Senado avanzó sin esa modificación, lo que obliga al Ejecutivo y a sus aliados a aceptar un texto recortado que carece de la disposición más ambiciosa en materia de revocación. La bancada del PT, encabezada por Sánchez, defendió su postura argumentando que preservar la redacción vigente del Artículo 35 respetaba los tiempos legales, pero la decisión fue vista por críticos del bloque como una retirada estratégica que dejó al gobierno sin uno de sus principales instrumentos políticos.
Con la eliminación de la enmienda sobre la revocación de mandato, la reforma ahora transita hacia la Cámara de Diputados con menos elementos de disputa política para el Gobierno federal, y con una clara señal de ruptura de disciplina dentro de las filas que, hasta antes de la intervención de Sánchez, se presentaban como cohesivas en torno al Plan B.




Redacción Paralelo 19



