Destituyen a fiscal de Trump tras polémicas y presión por casos fallidos

- Caso Epstein y falta de resultados detonaron salida en Justicia de EU.
La salida de la secretaria de Justicia en el gobierno de Donald Trump no solo representa un ajuste en el gabinete, sino que también pone en evidencia tensiones políticas y cuestionamientos sobre el manejo de casos sensibles dentro de la administración.
La ahora extitular, Pam Bondi, estuvo envuelta en controversias recientes, particularmente por sus declaraciones en torno al caso Jeffrey Epstein. En un inicio, negó la existencia de una supuesta lista de clientes vinculados al caso, pese a que previamente había señalado ante el Congreso que dicho documento estaba listo para revisión, lo que generó críticas por inconsistencias en su postura.
A estas polémicas se suma su citación por parte del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, programada para el 14 de abril, donde debía comparecer sobre la gestión de los archivos relacionados con Epstein.
En paralelo, el propio Trump habría manifestado inconformidad con el desempeño de Bondi, al considerar limitados los avances en investigaciones y procesos penales contra figuras públicas que eran vistas como objetivos prioritarios durante su administración. Entre estos casos destacan los del exdirector del FBI, James Comey, y la fiscal de Nueva York, Letitia James, considerados por el mandatario como adversarios políticos.
Ambos casos fueron desechados en noviembre de 2025, lo que profundizó las diferencias internas y alimentó la percepción de falta de resultados en áreas clave.
La destitución, en este contexto, refleja no solo un relevo administrativo, sino un intento de recomposición política en una dependencia estratégica, donde la presión por resultados y alineación ideológica parece ser determinante.




Redacción Paralelo 19



