Portugal conquista su primer Mundial Sub-17 con gol de Anísio Cabral

- La generación 2025 hace historia al vencer 1-0 a Austria en una final cerrada.
Portugal escribió una de las páginas más importantes de su futbol formativo al coronarse por primera vez campeón del Mundial Sub-17, tras vencer 1-0 a Austria en la final disputada en Qatar. El triunfo, sostenido por un trabajo colectivo sólido y por la figura de Anísio Cabral, confirma el ascenso del futbol juvenil portugués en el escenario internacional.
El gol que definió el título llegó al minuto 32: una jugada tejida por el sector central encontró a Cabral con ventaja en el área, y el delantero de 17 años no falló. La definición, prácticamente a portería abierta, puso el 1-0 que resistió hasta el final y que selló una campaña impecable del equipo luso.
Con este tanto, Cabral terminó el torneo con siete anotaciones, convirtiéndose en el hombre clave de Portugal y en una de las revelaciones ofensivas del certamen. Su desempeño ha comenzado a atraer la atención de visores europeos, que lo perfilan como una de las próximas grandes promesas del futbol del país.
La ruta hacia el título no fue sencilla. Portugal debió superar a Brasil en semifinales en una dramática tanda de penales, un duelo que exigió carácter y eficacia en momentos decisivos. Antes de eso, ya había dejado atrás a otras selecciones con tradición en categorías juveniles, confirmando su madurez competitiva.
El torneo de 2025 —la vigésima edición del Mundial Sub-17— reunió a 48 selecciones y representó un nuevo desafío para los esquemas de formación internacionales. Portugal no solo logró su primera estrella en esta categoría, sino que mostró una estructura técnica y física que compite al nivel de las potencias tradicionales.
La victoria potencia a una generación que podría marcar el rumbo del futbol portugués en los próximos años. Para la federación, el título es una validación del modelo de desarrollo en academias y de su apuesta por la formación integral de juveniles. Para la afición, significa el surgimiento de un equipo con talento, disciplina y proyección internacional.
Con su primer campeonato Sub-17, Portugal se suma al selecto grupo de campeones mundiales juveniles y abre una nueva etapa para su futbol: una en la que esta camada podría convertirse en la base de la selección mayor en el futuro cercano.




Redacción Paralelo 19




