UDEP lleva el sello de Chelis

- José Luis Sánchez Solá habla de su legado en el fútbol, su incursión en la política, la educación deportiva y el anhelo de transformar vidas desde Puebla.
Una vida ligada a la identidad poblana
José Luis Sánchez Solá, mejor conocido como Chelís, ha sido durante décadas un ícono del fútbol poblano, no solo por su forma de dirigir, sino por la autenticidad con la que conecta con la afición. En esta conversación con Luis David se abre sobre su papel como líder, su incursión en los medios, su rol como rector de la Universidad del Deporte y los retos sociales que enfrenta desde su nueva trinchera.
“Yo era parte de ese Puebla”
Chelís reconoce que su estilo nunca fue un experimento: se trató siempre de conectar con la gente.
“Yo era parte, yo quería que algún técnico, en muchos años que no fui técnico, me agradara, me sintiera yo parte de él, y eso es lo que hago, porque eso es lo que le gusta a la gente de Puebla. Le gusta identificarse y que el equipo le dé cosas para que ellos se sientan parte de él. Eso es lo que haré toda la vida.”
Quizá por eso es que, con una carrera construida desde el empuje y la pasión, Chelís también se transformó en una figura mediática, sin intensión de serlo, ya que pasó de ser técnico a comentarista. Esto le añadió experiencia a su trabajo, pero sobre todo entendimiento de cómo atender a diferentes públicos que lo han seguido a lo largo del tiempo.
“La televisión la entendí muy tarde, pero al final entendí que vendes una imagen. Me contratan porque lleno la pantalla, no porque llene de sabiduría a la audiencia. Y soy igual que en la vida: auténtico, sin guion, sin estudio previo. Si me equivoco, me arrepiento, pero siempre digo lo que siento.”
El lado emocional del líder
Esa autenticidad no solo lo hace directo, también lo vuelve profundamente humano. Sabe que en su camino ha tenido tropiezos y aciertos que le han permitido aprender, mejorar y crecer.
“Sí, soy duro, pero también sentimental. El problema es que no puedes tapar lo que sientes. Cuando te prenden el foco tienes que cuidar el lenguaje, pero si la frase viene con una grosería, viene. Me arrepiento después, pero si no eres auténtico, el mensaje no llega.”
Reconoce que a veces no mide sus palabras, solo que, a su edad y con el anhelo de hacer un buen trabajo en el sitio en que se encuentre, habla con honestidad.
De igual forma, ese carácter le ha permitido entenderse en los equipos que dirige, y la Universidad del Deporte del Estado de Puebla no es la excepción.
Del entrenador al referente institucional
Chelís reflexiona sobre su evolución fuera de las canchas y cómo una invitación inesperada cambió su rumbo. Al preguntarle sobre la responsabilidad que tiene al frente de la Universidad de nueva creación, comparte:
“Conozco al gobernador desde 2007. Me ayudó en una campaña, luego volvimos a encontrarnos antes de que fuera candidato. Me contó sus planes y me dijo: ‘cuando sea candidato, arrancamos’. Ganamos y me dio una gran responsabilidad. Luego me nombra rector de la Universidad del Deporte… y no pude decirle que no. No puedes decirle que no al hombre más importante del estado.”
La universidad del deporte, un nuevo modelo educativo
Chelís impulsa una educación que conjugue el alto rendimiento con la formación académica realista. Parte de sus planes es brindar espacio a las y los jóvenes del interior del estado, pero también dar cercanía a la juventud poblana de forma integral.
“La universidad arranca con tres carreras enfocadas en deportistas de alto rendimiento. Quiero que los alumnos salgan preparados para lo que enfrentarán afuera. Que vivan su carrera mientras la estudian. La educación no tiene por qué estar peleada con la diversión ni con la realidad.”
La enseñanza de los talleres y la joyería: liderazgo desde abajo
Antes del fútbol, Chelís ya convencía, ya lideraba.
“Tuve una joyería, luego dirigí un taller de costura en la sierra. Convencer a las costureras de trabajar jueves y viernes, después de haber cobrado, fue el mayor aprendizaje. Ahí me di cuenta que tenía el don de convencer.”
El sello Chelís: motivación y comunidad
El ascenso con el Puebla fue una muestra de su filosofía de vida: empuje colectivo.
“Con puro joven, algunos que ya conocía desde los seis años en Fuerzas Básicas, logramos el ascenso. Los convencí de que esta era nuestra oportunidad, que el sueño podía ser real si lo hacíamos juntos.”
El nuevo reto: cambiar vidas a través del deporte
Hoy, su reto es mayor. No solo busca títulos, sino que los jóvenes tengan oportunidades reales. Busca que un chavo de Chignahuapan esté en la universidad, que lo represente, que su pueblo lo vea triunfar. Y así llegarán más.
Precisó que, si bien no tiene la medicina para rescatar a los 2.2 millones de jóvenes que no saben qué hacer, lo quiere intentar.
A su vez y con honestidad, Chelís reconoce que hay mucho por mejorar.
“En 206 días pasamos del lugar 20 y tantos al octavo en Olimpiadas escolares. No salieron atletas nuevos: fue el aliciente. Incentivar cambia todo. Por eso necesitamos mejores condiciones para los entrenadores, que ganen más, que se preparen más. El aliciente transforma.”
El futuro después del rectorado
Con claridad, planea dejar huella sin aferrarse al poder. Compartió con Luis David que este proyecto lo quiero consolidar en cuatro años y dejarlo caminando para que otros continúen; pero su mayor reto es lograr que la primera generación se gradúe y deje la fórmula del éxito.
Vivir después del deber
Más allá del trabajo, Chelís sueña con algo sencillo: vivir. Se dice afortunado del tiempo que ha aprendido no solo en lo profesional sino como líder de una familia a la que ama y agradece por acompañarlo en este camino de retos; reconociendo que la riqueza es su familia, su legado personal.
“Como Julio Iglesias: me olvidé de vivir. A los 70 quiero dos años solo para mí. Vivir es levantarte y no usar teléfono. Eso me falta.”
Chelís, concluye la entrevista reflexionando sobre sus experiencias
No hay ídolos en su discurso, solo vivencias.
No me inspiré en alguien. Me inspiraron las experiencias. Muchas veces me acuerdo de mi papá, murió a los 93, tengo una carta suya. Pero lo que me formó fue la vida.”



Redacción Paralelo 19



