Autos más ágiles y sostenibles: así será la Fórmula 1 en 2026

La Fórmula 1 se prepara para una de las transformaciones técnicas más profundas de su historia moderna con la llegada del nuevo reglamento para la temporada 2026, un paquete normativo que modificará de manera sustancial el diseño, funcionamiento y filosofía de los monoplazas, con el objetivo de mejorar el espectáculo en pista y avanzar hacia una categoría más sostenible.
Los autos de 2026 serán más pequeños, ligeros y ágiles, rompiendo con la tendencia de monoplazas cada vez más largos y pesados. La FIA confirmó una reducción significativa en el peso mínimo y en las dimensiones generales, lo que permitirá coches más maniobrables, con mejor respuesta en curvas y mayor capacidad para competir rueda a rueda.
Uno de los cambios más relevantes será la eliminación del DRS, sistema utilizado desde 2011 para facilitar los adelantamientos. En su lugar, la Fórmula 1 introducirá aerodinámica activa, con alas delanteras y traseras capaces de modificar su configuración según el momento de carrera. Los monoplazas contarán con modos de baja resistencia para rectas y alta carga aerodinámica para curvas, lo que promete una dinámica de adelantamientos más natural y estratégica.
En el apartado mecánico, la F1 dará un salto decisivo hacia la electrificación. Las nuevas unidades de potencia mantendrán el motor V6 turbo, pero con un incremento sustancial de la potencia eléctrica, hasta alcanzar un reparto cercano al 50/50 entre combustión interna y energía eléctrica. Además, desaparecerá el sistema MGU-H, lo que simplifica la arquitectura del motor y reduce costos, sin perder eficiencia.
La gestión energética será clave en el rendimiento. Los pilotos deberán administrar de manera más precisa la recuperación y uso de energía, con nuevos modos de carrera como Boost, Overtake y Recharge, que sustituirán a los sistemas actuales y añadirán un componente táctico más complejo al pilotaje.
En línea con los compromisos medioambientales de la categoría, los autos de 2026 utilizarán combustibles 100% sostenibles, diseñados para reducir la huella de carbono sin comprometer el rendimiento, reforzando el papel de la Fórmula 1 como laboratorio tecnológico para la industria automotriz global.
Con este reglamento, la F1 busca un equilibrio entre innovación, sostenibilidad y espectáculo, apostando por autos que permitan más adelantamientos, carreras más cerradas y un mayor protagonismo del piloto. La temporada 2026 no solo marcará una nueva era técnica, sino también un punto de inflexión en la forma en que se conciben y compiten los monoplazas más rápidos del mundo.


Redacción Paralelo 19


