Las personas detrás del México vs Ghana y del gobernador

Por: Luis David García
¿La noticia de que la Selección Mexicana enfrentará a Ghana en Puebla no es un golpe de suerte. Es el resultado de una estrategia que combina gestión política, diplomacia deportiva y visión institucional. Y en ese entramado, hay varios nombres que aparecen con un peso específico.
La confirmación del amistoso de la Selección Mexicana rumbo al Mundial 2026 frente a Ghana forma parte de una serie de encuentros internacionales de preparación y que uno de ellos tenga como sede el Estadio Cuauhtémoc no es menor: es un mensaje político, deportivo y turístico.
La gestión fue encabezada por un equipo compacto pero eficaz: Carla López-Malo desde la Secretaría de Turismo; Paco Bonilla en la Subsecretaría de Deporte y Juventud; y, como articulador estratégico, Isidro Sánchez, asesor en materia deportiva del gobernador Alejandro Armenta.
Desde el inicio, la secretaria de Turismo, Carla López-Malo, actuó bajo un mandato claro del gobernador Alejandro Armenta: traer lo mejor. No cualquier partido. No cualquier evento. Lo mejor.
Ella puso la vara alta en términos turísticos. Entendió que un México vs Ghana no es solo un encuentro amistoso; es una activación económica, hotelera, gastronómica y mediática. Su papel fue el de elevar la aspiración y sostenerla.
En paralelo, Paco Bonilla asumió la parte más cerebral del proceso. La gestión política, la negociación institucional, el cuidado de las formas.
No se trataba de negociar como privados, sino de defender los valores y la posición del Gobierno del Estado. Había que ser cautelosos, estratégicos y firmes. Esa arquitectura silenciosa permitió que las conversaciones avanzaran sin comprometer principios ni condiciones.
Pero hay un elemento que terminó de inclinar la balanza: la confianza deportiva.
Isidro Sánchez operó desde un terreno distinto. No desde la oficina, sino desde las relaciones construidas a lo largo de años en el fútbol. Fue quien acercó a Duilio, con quien compartió cancha en Puebla. Fue quien retomó la conexión con Javier Aguirre, desde los años en que estudiaba en Madrid mientras el técnico dirigía en Mallorca.
Desde esa cercanía, desde esa credibilidad construida en el terreno deportivo, vino la parte clave: convencer. Explicar por qué Puebla era la mejor opción. Garantizar condiciones deportivas. Transmitir confianza.
Isidro no solo es asesor; es puente. Ha entendido que el deporte no se reduce al espectáculo, sino que es herramienta de cohesión social, desarrollo juvenil y posicionamiento territorial, así también se ha visto en la Universidad del Deporte del Estado de Puebla.
Esa fue la labor detonante. Más que competir por protagonismos, lo que hubo fue una coordinación donde cada quien operó desde su fortaleza.
Lo verdaderamente relevante es el mensaje de fondo: Puebla volvió a ser atractiva para el alto nivel. Se invirtió en infraestructura que había estado olvidada. Se defendió la posición del estado en la mesa de negociación. Y se activaron relaciones deportivas que hoy rinden frutos.
El México vs Ghana no es solo un amistoso. Es la confirmación de que, cuando hay ambición institucional, inteligencia política y confianza deportiva, los grandes eventos sí llegan.
Durante años, el deporte poblano fue un activo subutilizado. Infraestructura desaprovechada, talento disperso y poca coordinación interinstitucional. Hoy hay disputa por traer selecciones, por gestionar eventos, por recuperar espacios.
El gobernador Alejandro Armenta puede estar tranquilo: deporte y turismo no solo están alineados, están estratégicamente coordinados.




Redacción Paralelo 19




