Masacres que marcaron a Puebla

- Tehuitzingo revive la historia de las masacres más impactantes en Puebla.
Puebla ha sido escenario de episodios de violencia que dejaron una profunda huella en la memoria colectiva del estado. Desde ejecuciones relacionadas con el huachicol hasta asesinatos múltiples vinculados con el crimen organizado y conflictos familiares, distintas regiones de la entidad enfrentaron hechos que evidenciaron el deterioro de la seguridad durante la última década.
El caso más reciente ocurrió en Tehuitzingo, donde 10 integrantes de una familia fueron asesinados dentro del rancho “La Marihuana”, ubicado en la comunidad de Texcalapa. La brutalidad del ataque colocó nuevamente a Puebla en el centro de la atención nacional y revivió el recuerdo de otras masacres que marcaron la historia reciente del estado.
La masacre de Tehuitzingo conmocionó a Puebla por el asesinato de una familia completa
Entre las víctimas del ataque registrado en Tehuitzingo había menores de edad y una bebé, lo que provocó indignación y conmoción social. De acuerdo con las primeras investigaciones, el crimen estaría relacionado con conflictos familiares por tierras, adicciones y viejas disputas entre parientes.
Por el número de víctimas y el contexto en el que ocurrió, este hecho ya es considerado uno de los episodios de violencia más impactantes registrados en Puebla en los últimos años. Además, volvió a poner sobre la mesa la preocupación por el aumento de asesinatos múltiples en distintas regiones del estado.
Quecholac y el crecimiento de la violencia en el llamado “Triángulo Rojo”
Uno de los antecedentes más recordados ocurrió en 2017 en la comunidad de San José el Mirador, municipio de Quecholac, donde una familia completa fue ejecutada dentro de una vivienda presuntamente vinculada al robo de combustible.
Este crimen reflejó el crecimiento de la violencia en el denominado “Triángulo Rojo”, integrado por municipios como Palmar de Bravo, Tecamachalco y Acatzingo, donde grupos criminales comenzaron a disputar el control del huachicol mediante ejecuciones, enfrentamientos armados y asesinatos colectivos.
Entre 2016 y 2019, esa región se convirtió en uno de los focos rojos más violentos del país. Durante ese periodo fueron constantes los hallazgos de cuerpos desmembrados, ataques armados y múltiples ejecuciones relacionadas con bandas dedicadas al robo de combustible.
Asesinatos múltiples y crimen organizado en la zona metropolitana de Puebla
A la par de la violencia en el “Triángulo Rojo”, municipios como Tehuacán y la zona metropolitana de Puebla también registraron asesinatos múltiples y hallazgos de cuerpos embolsados vinculados con disputas entre células criminales.
Muchos de estos casos estuvieron relacionados con la pelea por el control de plazas y actividades ilícitas, lo que provocó que Puebla apareciera constantemente en reportes nacionales por homicidios múltiples y presencia de grupos delictivos.
Encuentran dos cuerpos embolsados en colonia 13 de Abril en Xochimehuacan
El caso Chalchihuapan marcó una crisis política y social en Puebla
Otro de los episodios que dejó una fuerte marca en el estado ocurrió en 2014 durante el operativo policiaco en San Bernardino Chalchihuapan. Aunque no fue una masacre en términos numéricos, el enfrentamiento dejó la muerte del niño José Luis Tehuatlie y decenas de personas heridas.
El caso provocó una crisis política nacional durante el gobierno de Rafael Moreno Valle y abrió un debate sobre el uso de la fuerza pública en manifestaciones sociales.
La matanza de Tehuitzingo se suma ahora a esta serie de hechos violentos que marcaron la historia reciente de Puebla por la brutalidad de los ataques y el impacto social que dejaron entre la población.
Aunque cada caso tuvo contextos distintos, todos reflejan cómo la violencia evolucionó en el estado durante la última década. Ya sea por disputas criminales, control territorial o conflictos personales, estos hechos dejaron comunidades marcadas por el miedo y una exigencia constante de justicia y mayor seguridad.





Redacción Paralelo 19





