Treinta Años de Rezago: El reto de los baches en Puebla

Luis David García
Un problema crónico en la ciudad
Puebla enfrenta una crisis en su infraestructura vial que se ha gestado a lo largo de tres décadas de rezago. La falta de un programa adecuado de administración de pavimentos ha resultado en una proliferación de baches que afectan la movilidad y la calidad de vida de los ciudadanos. Según el Maestro Zeus Rodrigo Manuel Moreno Cortés, Coordinador de la Maestría en Hábitat y Equidad Socio Territorial y del Doctorado en Hábitat y Sustentabilidad, de la Universidad Iberoamericana de Puebla, la solución a esta problemática no solo requiere inversiones millonarias, sino también una planificación integral y sostenida a largo plazo.
El costo de la falta de mantenimiento y el crecimiento de la mancha urbana
Uno de los principales errores de las administraciones municipales ha sido la omisión del mantenimiento preventivo. En lugar de sustituir las carpetas asfálticas antes de que lleguen al fin de su vida útil, se han implementado programas de bacheo intensivo que solo ofrecen soluciones temporales. Este enfoque reactivo no solo es ineficiente, sino que también es costoso, ya que los pavimentos deteriorados continúan cediendo, generando nuevos baches día tras día.
A este rezago de tres décadas se suma otro factor determinante: el crecimiento desmedido del parque vehicular y la expansión de la mancha urbana. En los últimos años, la cantidad de autos en circulación ha aumentado significativamente, generando una mayor carga sobre las vialidades y acelerando su deterioro.
“En los últimos 30 años hemos tenido un aumento muy fuerte del parque vehicular, lo que responde al crecimiento de la mancha urbana. Hoy los hogares en los fraccionamientos crecen sustancialmente porque crece la cantidad de autos. Si sumamos todos esos factores, es el cóctel perfecto para que los pavimentos colapsen”, advierte el especialista.
El diseño vial de Puebla no ha sido actualizado para soportar esta densidad vehicular, lo que provoca un desgaste acelerado de los materiales. Sumado a esto, la ciudad enfrenta constantes lluvias, lo que agrava la erosión del pavimento y acelera la formación de baches.
Corrupción y falta de supervisión
Otro factor que agrava la situación es la presunta corrupción dentro de las administraciones y empresas contratadas para la reparación vial. La utilización de materiales de baja calidad, con el fin de maximizar las ganancias, y la falta de supervisión adecuada por parte de los ayuntamientos han generado un círculo vicioso donde las calles son reparadas con materiales deficientes, lo que provoca que el problema resurja rápidamente.
A esto se suma la deficiencia en la capacitación del personal encargado de evaluar y ejecutar las obras públicas. Mientras que municipios más grandes pueden contar con equipos técnicos especializados, en localidades pequeñas el personal suele ser limitado y la supervisión ineficaz.
El reto de tapar todos los baches en 2025
Recientemente, el presidente municipal de Puebla anunció un ambicioso programa para eliminar todos los baches en 2025. Aunque esta iniciativa podría mitigar la crisis en el corto plazo, expertos como el Maestro Moreno Cortés advierten que, sin un programa estructural de administración de pavimentos, el problema continuará repitiéndose.
La solución radica en la implementación de un plan a corto, mediano y largo plazo que contemple la sustitución gradual de pavimentos deteriorados, el uso de tecnologías innovadoras como concreto hidráulico permeable y la incorporación de maquinaria especializada para la rehabilitación vial.
“Es positivo que se implemente un programa intensivo de bacheo, pero es insuficiente. Se necesita con urgencia un programa de Administración de Pavimentos que incluya la sustitución de carpetas asfálticas completas y la introducción de materiales más duraderos, como concreto hidráulico permeable”, enfatiza Moreno Cortés.
Nueve años de presupuesto para una solución real
De acuerdo con estudios realizados en la Universidad Iberoamericana, el costo de resolver el problema de los baches en Puebla requeriría el presupuesto completo del Ayuntamiento por los próximos nueve años. Ante la limitante financiera, las soluciones deben incluir estrategias como la identificación de vialidades prioritarias, la implementación de técnicas de reciclaje de pavimentos y una coordinación metropolitana que permita optimizar recursos.
“Hicimos un estudio y determinamos que se necesitaría el presupuesto íntegro del Ayuntamiento durante los próximos nueve años para resolver el problema. No hay dinero que alcance, por eso es fundamental un plan a corto, mediano y largo plazo que trascienda administraciones”, detalla el experto.
Planeación y transparencia: claves para el futuro
A decir de Moreno Cortés, la solución a este problema no depende exclusivamente de una administración, sino de una visión transexenal que permita la continuidad de los proyectos de infraestructura vial. La actual legislación ya contempla normativas para el desarrollo urbano, por lo que la clave está en su correcta aplicación y fiscalización. Además, es fundamental que los ciudadanos participen activamente en la denuncia de irregularidades y en la exigencia de transparencia en el manejo de recursos públicos.
La crisis de los baches en Puebla es un reflejo del crecimiento acelerado de la ciudad y de la falta de planeación en infraestructura. Resolverla requiere un compromiso conjunto entre autoridades, empresas y ciudadanos para garantizar calles seguras y duraderas en el futuro.
¿Por qué? Se le cuestionó: “Porque no hay dinero. Así sea muy eficiente la administración de Pepe Chedraui, y que quedara en el siguiente periodo, o inclusive un tercer periódico del mismo partido político.
“Se necesitan planear a futuro porque la ciudad creció más de lo que se tenía esperado en muy poco tiempo y entonces se necesita eso, planeación sistemática, corto, mediano y largo plazo”, dijo.
Soluciones a largo plazo: ¿por dónde empezar?
Para enfrentar esta crisis, los especialistas recomiendan adoptar estrategias sostenibles, como:
• Mapeo de vialidades críticas: Identificar las calles más deterioradas y priorizar su rehabilitación completa en lugar de realizar bacheos superficiales.
• Uso de tecnología en reciclado de pavimentos: Implementar maquinaria especializada para reutilizar material existente y reducir costos.
• Bacheo nocturno y con menor impacto ambiental: Reducir las emisiones contaminantes causadas por los trabajos de reparación.
• Supervisión estricta y combate a la corrupción: Garantizar que las empresas constructoras utilicen materiales de calidad y cumplan con las normas establecidas.
• Coordinación metropolitana: Implementar una estrategia de mantenimiento vial conjunta entre los municipios de la zona conurbada.




Redacción Paralelo 19



