Alcohol, armas y omisión: riña a balazos vuelve a sembrar miedo en Tehuacán

La violencia armada volvió a hacerse presente en Tehuacán luego de que dos hombres fueran baleados en calles de Magdalena Cuayucatepec, junta auxiliar del municipio, en un hecho que generó pánico entre vecinos y transeúntes. El ataque ocurrió en plena vía pública y dejó en evidencia la facilidad con la que conflictos aparentemente menores escalan a agresiones con armas de fuego.
De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, varios hombres se encontraban ingiriendo bebidas alcohólicas a las afueras de un establecimiento cuando, tras una discusión provocada por el consumo de alcohol, uno de ellos sacó un arma y disparó contra dos personas. Los heridos quedaron tendidos sobre el pavimento, mientras quienes transitaban por la zona corrieron para resguardarse al escuchar las detonaciones.
La escena provocó momentos de pánico entre la población, que presenció cómo un espacio cotidiano se transformó en escenario de violencia. Más allá de tratarse de una riña, el hecho expone un problema mayor: la normalización del consumo de alcohol en espacios públicos sin supervisión, combinada con la circulación de armas de fuego, factores que convierten discusiones en ataques potencialmente mortales.
Aunque las autoridades informaron sobre la detención de un presunto responsable, la respuesta reactiva resulta insuficiente frente a un fenómeno que se repite con frecuencia en el municipio. En Tehuacán, los ataques armados relacionados con conflictos personales se han vuelto recurrentes, afectando la percepción de seguridad y la tranquilidad de las comunidades.
Clasificar estos hechos únicamente como “riñas” minimiza su gravedad y diluye la responsabilidad institucional de prevenir la violencia. La seguridad pública no puede limitarse a actuar después de los disparos; requiere vigilancia constante, control efectivo de factores de riesgo y acciones preventivas que eviten que el alcohol y las armas sigan marcando la vida cotidiana.
Mientras estos episodios continúen repitiéndose, la violencia seguirá siendo una amenaza latente en las calles de Tehuacán, con consecuencias que van más allá de los heridos y alcanzan a toda la comunidad.




Redacción Paralelo 19


