Juan Rivera, el alcalde que le falló a Morena y a Chignahuapan

- Entre polémicas, señalamientos y un estilo de gobierno cuestionado, el alcalde enfrenta críticas ciudadanas.
En el Pueblo Mágico de Chignahuapan, la figura del alcalde Juan Rivera Trejo ha pasado en pocos meses de la expectativa al cuestionamiento público. Su triunfo en la elección extraordinaria del 23 de marzo con 13 mil 407 votos, lo colocó al frente de uno de los Pueblos Mágicos de la Sierra Norte.
Rivera Trejo, militante de Morena, llegó al cargo como candidato de una alianza con Fuerza por México y Nueva Alianza, tras varios intentos previos y fallidos por alcanzar la presidencia municipal. Sin embargo, hoy que es alcalde, la narrativa de su administración pronto comenzó a construirse bajo su imagen ostentosa y de actos de despilfarros.
En las calles de Chignahuapan —conocido por su tradición artesanal y su vocación turística— algunos habitantes han expresado inconformidad por lo que consideran una distancia entre el discurso político y la imagen pública del edil. Las críticas se centran, principalmente, en un estilo personal que contrasta con el principio de austeridad que promueve Morena.
Y es que desde su arribo a la política, el hoy alcalde, ya portaba tenis valuados en alrededor de 27 mil pesos, dejando ver desde tiempo atrás, que no es novedad el exceso en su persona.
Con este antecedente los hechos se agraban pues hoy pertenece a un partido que hace un llamado a la mesura, a la austeridad y a cuidar los recursos públicos que deben verse en obras para la gente, llamada política de austeridad.
Dicho a detalle, plantea que el gobierno opere con menos gastos considerados excesivos y elimine privilegios dentro del servicio público. Bajo este enfoque, se busca reducir salarios y beneficios de altos funcionarios, evitar el uso de recursos públicos para lujos u ostentaciones y dirigir una mayor parte del presupuesto a programas sociales, infraestructura y apoyos a la población. La propuesta también defiende mantener disciplina en el manejo de las finanzas públicas, evitando incrementos de impuestos o endeudamiento, con la idea de que el ejercicio del poder debe caracterizarse por la sobriedad y la responsabilidad en el uso del dinero público.
Solo que estos lineamientos hasta de sentido común, no los lleva a cabo el presidente municipal, y la polémica de su vida regresó cuando, durante la celebración del cumpleaños de su esposa, se difundió un video en redes sociales donde el alcalde aparecía sosteniendo lo que parecía ser un fajo de billetes mientras entregaba regalos. El material circuló ampliamente y generó críticas por lo que muchos interpretaron como una muestra de ostentación.
Ante ello, Rivera Trejo respondió que no se trataba de dinero en efectivo, sino de un obsequio envuelto que había recibido previamente, pero considerando lo que antecede en su actuar, la gente no le creyó.
En Chignahuapan, donde la política municipal suele observarse de cerca por la cercanía entre autoridades y ciudadanía, los gestos del poder suelen tener un peso particular. Para muchos habitantes, el reto de la administración actual no está solo en la gestión gubernamental, sino también en la forma en que se ejerce y se comunica el poder, más si es de un partido pionero en el lema “primero los pobres”.
Así, mientras avanza el periodo 2025-2027, la figura de Juan Rivera Trejo continúa bajo el escrutinio de un municipio que, hace apenas unos meses, decidió darle su voto de confianza.




Redacción Paralelo 19



