SCJN justifica compra de camionetas de lujo para ministros en nombre de seguridad

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) confirmó la adquisición de nueve camionetas Grand Cherokee destinadas a la seguridad de las ministras y ministros que integran el máximo tribunal del país, una decisión que ha reavivado el debate público sobre los alcances reales de la austeridad en las instituciones del Estado mexicano.
De acuerdo con la propia Corte, la compra se realizó como una medida preventiva para garantizar la seguridad de los integrantes del pleno. En un comunicado oficial, la SCJN explicó que las unidades anteriores, modelos 2019 y 2020, ya no cumplían con los estándares mínimos de protección, según dictámenes técnicos emitidos por autoridades federales, por lo que se determinó su sustitución.
Sin embargo, el costo de los nuevos vehículos ha generado fuertes cuestionamientos. En el mercado, las camionetas Grand Cherokee tienen un precio que oscila entre un millón 70 mil pesos y hasta un millón 777 mil pesos por unidad, sin considerar adecuaciones adicionales como el blindaje. Esta cifra contrasta con el discurso de racionalidad del gasto que diversas instituciones públicas han sostenido en los últimos años.
Si bien la seguridad de los ministros es un asunto legítimo, la polémica se centra en el tipo de vehículo elegido y en el mensaje que se envía a la ciudadanía. En un país donde millones de personas enfrentan limitaciones económicas y un sistema de justicia con rezagos estructurales, la adquisición de vehículos de alta gama refuerza la percepción de privilegios dentro del Poder Judicial.
Más allá de la legalidad del procedimiento, el caso expone una brecha entre la normatividad interna y la legitimidad social. La SCJN enfrenta ahora el reto de explicar no solo por qué la compra fue necesaria, sino por qué era indispensable recurrir a unidades de lujo, en un contexto donde la exigencia ciudadana apunta a instituciones más congruentes, austeras y cercanas a la realidad nacional.




Redacción Paralelo 19


