Arranque de año: el territorio manda

Comenzar un nuevo año también es asumir, sin rodeos, el momento político que vivimos. Este 2026 no será de medias tintas. Será un año para darlo todo: por nuestra gente, por nuestras comunidades y por el proyecto que representa una transformación real, no una simulación.
El trabajo que viene exige presencia, compromiso y territorio. Porque es ahí, en la calle, en los barrios, en las colonias y juntas auxiliares, donde se construye la política que importa. Ahí se escucha, se acompaña y se resuelve. No desde la comodidad de una oficina ni desde campañas de imagen que no conocen el pulso de la gente.
Este año vamos a redoblar esfuerzos para estar cerca, para caminar más, para organizar mejor y para defender con hechos un proyecto que no nació del marketing, sino del contacto directo con el pueblo. Acompañar a la presidenta Claudia Sheinbaum y al gobernador Alejandro Armenta implica entender que la transformación se sostiene desde abajo, no desde los reflectores.
Y vale decirlo con claridad, aunque a algunos les incomode: por más que se gaste dinero, por más que se intente imponer una narrativa a base de anuncios, sin territorio no hay nada. La confianza no se compra, se construye. Y eso solo se logra caminando, escuchando y cumpliendo.
La política que apuesta todo a la imagen suele olvidarse de lo esencial: la gente. Nosotros no. Por eso este año no será de discursos huecos ni de aparadores. Será de trabajo real, de cercanía y de resultados.
Que este sea un gran año para Puebla, para todas y todos. Un año de organización, de presencia y de comunidad. Y como cada semana, seguiremos escribiendo, reflexionando y poniendo sobre la mesa los temas que vayan marcando el rumbo de este tiempo que vivimos.
Porque el territorio sigue mandando. Y ahí es donde vamos a estar



Nora Escamilla



