Dirigir en la incertidumbre: liderazgo empresarial para una década de transición

CONFERENCIA DEL INGENIERO FERNANDO PADILLA FARFÁN
El auditorio estaba compuesto por directivos, consejeros y líderes empresariales de distintos sectores: construcción, energía, salud, tecnología y servicios financieros. No era una conferencia motivacional tradicional. El tono que imprimió el ingeniero Fernando Padilla Farfán fue distinto desde el inicio: sobrio, estratégico y con una premisa clara: la incertidumbre dejó de ser una excepción y se ha convertido en la regla del entorno empresarial contemporáneo.
Durante la ponencia, Padilla Farfán planteó que las organizaciones que hoy logran mantenerse competitivas no son necesariamente las más grandes, sino aquellas que han aprendido a dirigir con criterio en escenarios cambiantes. “La planeación rígida ha perdido vigencia; lo que importa ahora es la capacidad de adaptación sin perder rumbo”, se escuchó en uno de los momentos más citados del encuentro.
Un contexto que exige nuevas decisiones
Las cifras acompañaron el diagnóstico. Estudios internacionales recientes indican que más del 60% de las empresas a nivel global ha tenido que redefinir su modelo operativo en menos de cinco años, impulsadas por disrupciones tecnológicas, reconfiguración de cadenas de suministro y presiones regulatorias cada vez más complejas.
En América Latina, el dato es aún más revelador: 7 de cada 10 altos directivos reconocen que su principal desafío ya no es financiero, sino organizacional y humano, particularmente en la gestión de talento y liderazgo intergeneracional.
“Hoy no fracasan las empresas por falta de recursos, sino por falta de dirección estratégica”, subrayó Padilla Farfán durante la exposición.
El liderazgo que deja atrás el control
Uno de los ejes centrales fue la evolución del liderazgo. La conferencia destacó que el modelo basado en control, jerarquías rígidas y concentración de decisiones resulta insuficiente frente a entornos volátiles. En contraste, las organizaciones con mejores resultados son aquellas que construyen marcos claros de responsabilidad, autonomía y rendición de cuentas.
De acuerdo con datos compartidos, las empresas con esquemas sólidos de gobierno corporativo y gestión de riesgos presentan hasta un 30% mayor capacidad de recuperación ante crisis económicas o políticas, una cifra que llamó la atención de los consejos de administración presentes.
“Dirigir ya no es decidir todo, sino crear las condiciones para que las decisiones correctas ocurran”, fue otra de las frases del ingeniero Padilla Farfán que resonó entre los asistentes.
Empresa, reputación y función social
La ponencia también abordó el papel de la empresa como actor social. En un entorno donde la reputación corporativa se construye en tiempo real, se afirmó que las compañías ya no son evaluadas únicamente por sus utilidades, sino por su coherencia ética, su impacto comunitario y la congruencia entre discurso y acción.
Datos recientes refuerzan esta visión: casi el 80% de los profesionales jóvenes prefiere integrarse a empresas con valores claros y propósito definido, aun por encima de beneficios económicos inmediatos. Para la alta dirección, esto representa un cambio profundo en la forma de atraer, retener y comprometer talento.
Tecnología: acelerador, no sustituto
La digitalización fue presentada como una condición indispensable, pero no como una solución automática. El Ingeniero Civil con Maestría en Estructuras, recordó que cerca del 50% de los proyectos de transformación digital fracasan, no por fallas técnicas, sino por resistencia cultural y falta de alineación estratégica.
“La tecnología acelera procesos; el criterio define el rumbo”, señaló el ponente al abordar este punto.
Una reflexión final para la alta dirección
La conferencia cerró con una reflexión que sintetizó el espíritu del encuentro: las empresas que se están construyendo hoy determinarán no solo resultados financieros, sino la estabilidad institucional y social de los próximos años.
En un mundo empresarial marcado por la transición, la responsabilidad de los directivos es clara: dirigir con visión de largo plazo, ética operativa y capacidad de adaptación.
“Las empresas pueden sobrevivir a la incertidumbre; lo que no sobreviven es la falta de liderazgo”, fue la frase final que marcó el cierre del evento.




Fernando Padilla Farfán


