¿Qué nos pasó en Puebla?

IMG_2584

La violencia sacude, pero la reacción política y social preocupa aun más 

Desde un alcalde que dice que todos los que pensamos que lo que tenía en la mano eran billetes tenemos el corazón vacío por tener esas ideas. Pasando por algunos medios de comunicación que se adelantaron a dar conclusiones en tiempo récord sobre los tan lamentables hechos del fin de semana pasado; ni Obama hubiera investigado tan rápido. Luego la Fiscalía los desmintió. Esperaremos a ver cómo concluyen las investigaciones.

Luego los tamales que supuestamente tenían fentanilo, pero después nos dicen que siempre no tenían esa sustancia. Aun así, hicieron convulsionar a niños y pusieron el grito en el cielo a un embajador de Estados Unidos en México.

Todos estos ejemplos que mencioné no son hechos aislados, son parte de algo más profundo.

En Puebla tenemos legisladores que priorizan legislar sobre los therians. ¿Y dónde estaban cuando tenían que “proteger” a los otakus, los emos, los punketos o los darketos? ¿O en serio van a legislar para proteger las libertades de personas que se creen animales? ¿No hay más cosas pendientes por legislar?

Algo pasa en Puebla. Y no, tampoco queramos echarle toda la culpa a los gobiernos municipales o al estatal que llevan apenas un año en el cargo. Aunque, claro, tienen zuna gran responsabilidad, de la cual no pueden desvincularse.

Escuchaba el domingo: ¿qué tenían en su corazón los que mataron a los tres jóvenes e hirieron a más personas afuera de un centro nocturno la semana pasada? ¿Qué tenían en su corazón los que mataron a la pareja poblana? ¿Qué tenían en el corazón quienes asesinaron a un joven que trabajaba afuera de una parroquia? Quizá ellos sí, como dice el presidente de Chignahuapan, tienen el corazón vacío. Definitivamente algo nos pasa como sociedad.

¿Qué nos pasa en México que hubo una reacción más violenta ante el abatimiento de un líder de la delincuencia organizada que la que hubo en Venezuela cuando extrajeron a su presidente? Dice mucho de la situación que se vive en nuestro país y también en Venezuela.

Todo este ambiente genera confusión en la clase política. A veces no se entiende que discrepar no es estar en contra. La oposición no ha entendido que no se trata de estar en contra a ultranza. Se puede estar de acuerdo en algunos aspectos y ser críticos en otros; hay matices. Parece que si aplaudes eres un salamero del régimen y si criticas eres un gran opositor. No todo es blanco o negro…

¿Por qué han impactado tanto los desafortunados hechos de los últimos días? Creo que se rompe con una narrativa que nos han vendido —y que hemos mal comprado—: “solo matan a la gente que se dedica a cosas malas”. Los casos que mencionamos contradicen esa premisa. Hasta donde sabemos, tenían una forma honesta de vivir. No eran personas malas.

No es pigmentocracia, como muchos se esfuerzan en afirmar. Es el dolor de los daños colaterales. Insisto en lo que plasmé semanas antes: se necesita que todos tengamos altura de miras, a esto me refiero a no quedarnos en la crítica digital, hay que concretar una participación más activa en la realidad. Porque la política es cosa de todos, no solo de los servidores públicos. Los empresarios, las iglesias, los maestros: debemos hacer lo que nos toca, no solo lamentarnos y reclamar. Veo apatía, inacción de la sociedad. Mucho ruido en redes y pocas nueces en la realidad.

 

Apunte al aire

La semana pasada también hablamos de altura de miras. Me da gusto ver en San Martín que los actores políticos como Filemón Ramírez o Mariano Escobedo, así como al líder empresarial Sabas López Rico, y a líderes religiosos como Fray Juan Medina, demostrar su voluntad para estar del lado correcto de la historia. Como dije, a veces le podremos ir al América, pero nunca le iremos a los malos.

El apoyo no significa que sean partidarios del presidente Juan Manuel Alonso y este tenga su respaldo incondicional. Significa que tienen la suficiente madurez política para saber distinguir. Por otro lado tenemos expresiones como la del PAN de San Martín, que piden suspender a funcionarios del cargo, parecen estar más a favor del caos que del orden, o ser simplemente oportunistas queriendo quedar bien al tomar una postura crítica, aunque irracional. De nuevo: triste oposición.


Nosotros

Paralelo 19 es un periódico digital que tiene como principal objetivo mantener informada a la ciudadanía de manera veraz y objetiva.

El proyecto nace de la inquietud de periodistas, emprendedores y comunicólogos de otorgar la mejor información a los lectores en todos sus sectores; el político, el social, el cultural, el deportivo, el laboral, el empresarial y el religioso, con la finalidad de brindarles una experiencia multimedia que satisfaga las necesidades de la audiencia.

Leer más…