El manoseo en el caso del matrimonio asesinado (los Tello-Ruiz)

Alfonso González
Son muchas las versiones, aristas y líneas de investigación que se siguen en torno al terrible asesinato del matrimonio entre Alexandro Tello y Karina de los Ángeles Ruiz, y sorprendentemente aún no existe una razón o algún indicio que explique con claridad los hechos.
Lamentablemente, existe ya un manoseo político que impide que la investigación se centre en el motivo del asesinato, toda vez que se ha tratado de desviar la atención para responsabilizar, culpar o adjudicarle el caso hasta a un partido político.
Lo mismo, existe una versión que sugiere que la relación de la pareja con la gente de Tlaxcala no era nueva, pues acudían muy contantemente al vecino estado, donde visitaban a otros pares.
Sin embargo, las autoridades, tanto de Tlaxcala como de Puebla, aún ni quiera tienen certeza de dónde fue asesinada la pareja, por lo que se han estado echando la bolita.
Por algo la Fiscalía General del Estado (FGE) y su titular, Idamis Pastor Betancourt, ya no sabe ni qué decir y ha incurrido en yerros como el registrado recientemente, cuando fue cuestionada, después de dar una versión en la que se prohibieron las preguntas de la prensa, por los seis muertos registrados en Huehuetlán, y sobre los que señaló: “yo no soy el señor gobernador”.
La fiscal, quien le está quedando mucho a deber a los poblanos, los cuales claman por seguridad y reprochan la ola de violencia que tiene aterrorizado el estado, de pronto olvidó que ella es, en gran parte, la encargada de esos temas.
En su gazapo, reprochó al gobernador Alejandro Armenta Mier haber adelantado información que para todo mundo es evidente, pues los cuerpos encontrados en Huehuetlán tenían el sello del crimen organizado.
De hecho, nadie entiende por qué Idamis Pastor sigue en la FGE.
El caso es que otro de los graves errores en los que ha incurrido la autoridad, sobre el matrimonio ejecutado es que las fiscalías de ambos estados, de Puebla y Tlaxcala, no han podido coordinar una investigación paralela, la cual permita obtener resultados inmediatos al respecto.
A ello se suma que sus colaboradores -de ambos estados-, encargados de la comunicación, tampoco han podido responder a la exigencia de una dependencia de tal envergadura.
En el caso de Idamis Pastor y la FGE, por ejemplo, lleva tres titulares de comunicación, pues a su llegada a la dependencia se le había asignado un enlace, el cual rechazó de inmediato porque, según ella, no cumplía su expectativa.
Posteriormente, le fue asignado Juan Carlos López Rojas, quien apenas duró más o menos un año y fue despedido por la fiscal, bajo el pretexto de que no respondía a sus exigencias.
Actualmente, el titular de la Dirección General de Comunicación Estratégica y Vinculación Social de la FGE es Gerardo Moctezuma Castillo, quien tampoco ha dado buenos resultados, a pesar de contar con un equipo de apoyo robusto.
Ya de todo el personal que se trajo la fiscal del Estado de México, disque para mejorar el trabajo en Puebla, mejor ni hablamos, porque sale perdiendo.
Y lo peor, alrededor del caso Tello-Ruiz existe una vieja disputa política entre dos personajes que ha enrarecido el caso y lo ha politizado, al grado de que se pretendió desviar la gravedad del asesinato, el cual dejó menores de edad en la orfandad.
Porque es muy extraño que la FGE, siempre lenta y opaca, haya agilizado la publicación de la información cuando se detuvo a Christian N., un exfuncionario del gobierno del estado, en la administración morenovallista, quien fue capturado por su presunta relación con el asesinato del matrimonio Tello Ruíz.
Empero, sobre la detención del mentado Christian N., quien si tiene responsabilidad en el caso seguramente será juzgado y sentenciado por la ley, se dice que hay un viejo pleito personal y un cobro de facturas.
La pregunta es: ¿quiénes son los protagonistas de esa historia?
Aunque para evitar el enrarecimiento de la investigación habrá que reservarse todavía esos nombres, los cuales darían mucho de qué hablar en el caso.
Eso sí, juran y perjuran que es una pelea muerte que ya se tenía reservada para un momento delicado, pues ambas partes pertenecen a distintos grupos y, seguramente, generarían mucho ruido.
- Ya lo revelaremos en su momento.
Por lo pronto, todo este manoseo político, y los yerros por parte de las fiscalías, su opacidad, en relación al brutal asesinato del matrimonio Alexandro Tello y Karina de los Ángeles Ruiz no ha permitido que se lleven a cabo las pesquisas pertinentes como es debido.
Al parecer, esta semana, la FGE anunciaría nuevos indicios que pudieran esclarecer el móvil del asesinato, pues se dice que hubo una fuerte llamada de atención a Idamis Pastor, quien, aseguran, ya no durará mucho en la dependencia.
Ya lo veremos.
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