Círculos virtuosos para el municipio

IMG_2584

La participación ciudadana puede mejorar la recaudación y fortalecer a los municipios.

 

La virtud es la adquisición de un hábito mediante la repetición de acciones buenas. No lo digo yo; estoy parafraseando al mismísimo Aristóteles. Y, siguiendo con el mismo autor —traído al saber occidental por el Aquinate en la Edad Media—, existen cuatro virtudes cardinales, de las cuales derivan las demás: Templanza, Prudencia, Fortaleza y Justicia.

Los municipios necesitan crear círculos virtuosos, adquirir hábitos; lo que, para los entes públicos o privados, significa crear y fortalecer instituciones. La idea es que cualquier persona que llegue al cargo deba seguir ciertas recetas que en verdad funcionan, o adaptarlas de acuerdo con los cambios, pero que no sean ocurrencias de un trienio o llamaradas de petate de una campaña.

Las instituciones deben funcionar conforme a ciertos principios. Uno que para mí es apasionante y siempre traerá buenos frutos es la Participación Ciudadana. Una política pública, con sus reglas de operación, reglamentos, presupuestada, alineada a una buena planeación y debidamente fundada en la legislación vigente, alcanza un mayor grado de perfección cuando está socializada con la ciudadanía; y su impacto es todavía mayor cuando el proyecto en sí se gestó en la sociedad.

La semana pasada señalábamos que la verdadera autonomía de los municipios radica en su independencia fiscal. Esbocé algunas propuestas de cómo se podía fortalecer la hacienda municipal. También di ejemplos de municipios que lo hacen muy bien.

Lo hacen muy bien porque el ciudadano cuenta con los servicios básicos que brinda el municipio: sus calles están iluminadas, hay inversión en seguridad, sus caminos no tienen baches y existen otras acciones que los ciudadanos reconocen de su autoridad. Entonces pagan sus impuestos. Pero me dirán los presidentes municipales: para que esto pase necesito recursos, y si no los tengo no puedo invertir en servicios. ¿Qué es primero, el huevo o la gallina?, me dicen. Yo les digo: se trata de generar círculos virtuosos.

Sin duda, el corazón de la eficiencia en la recaudación es la Participación Ciudadana. Desafortunadamente, el “deber ser” no siempre es el motor de cumplimiento en las personas. Donde el ciudadano ve que sus recursos trabajan es, generalmente, en los municipios que tienen menores índices de morosidad. Si tu calle está iluminada y no tiene baches, existe un impulso de justicia que hace que la gente pague su predial, por ejemplo. Existe una correlación entre mayor recaudación y la presencia de transparencia y rendición de cuentas.

Existe una política pública denominada Presupuesto Participativo. Quizá sea la política pública que puede romper con el dilema de muchos alcaldes sobre qué es primero, si el huevo o la gallina, ya que genera confianza inmediata en la ciudadanía. Solamente el 5% de los municipios de México lo llevan a cabo. ¿En qué consiste? En involucrar a la población en la priorización de cierta parte del gasto. Vamos a algunos ejemplos:

En Zapopan, al momento de pagar su predial, a cada ciudadano se le entregaba una boleta en la que se enumeraban los 10 proyectos de infraestructura más urgentes de su zona. El resultado de ese ejercicio fue que se convirtió en el municipio con mayor recaudación por concepto de predial en todo Jalisco, superando incluso a la capital, Guadalajara.

Vamos con otro ejemplo. En Cuautitlán Izcalli se implementó el presupuesto participativo. En este esquema se premiaba a las colonias que tuvieran menor tasa de morosidad. Si en tu colonia menos gente debía, el presupuesto se dirigía a esas zonas. ¿Cuál fue el resultado? Si antes del funcionamiento del presupuesto participativo los ingresos propios estaban cerca del 38%, después de la puesta en marcha del programa llegaron a ser hasta el 48% del total.

Con estas políticas públicas, el impuesto deja de ser algo que el Estado me quita para convertirse en una especie de inversión comunitaria. Y no solo eso: es también una buena forma de fortalecer el tejido social.

Apunte al aire

La Participación Ciudadana muchas veces parece usarse solamente para cumplir un requisito establecido en la ley. Van algunos ejemplos:

Para hacer un proyecto de infraestructura, en el expediente se requiere la integración de un comité de obra. Sin este comité, el expediente no estaría completo.

La ley orgánica municipal prevé la creación de Consejos de Participación Ciudadana. Incluso en algunos municipios como Puebla o San Martín Texmelucan cuentan con reglamentación específica.

Es bueno que estén en la ley e incluso que cuenten con reglamentos, pero no es suficiente para que tengan vida. Muchas veces se vuelven una especie de participación de ventanilla, una participación ficción. Se necesita voluntad de la autoridad y confianza por parte del ciudadano.

Una forma de incentivar esa participación es otorgarle cierto presupuesto. Como dicen: amor que no se refleja en presupuesto… no es amor. El presupuesto participativo es una gran opción.


Nosotros

Paralelo 19 es un periódico digital que tiene como principal objetivo mantener informada a la ciudadanía de manera veraz y objetiva.

El proyecto nace de la inquietud de periodistas, emprendedores y comunicólogos de otorgar la mejor información a los lectores en todos sus sectores; el político, el social, el cultural, el deportivo, el laboral, el empresarial y el religioso, con la finalidad de brindarles una experiencia multimedia que satisfaga las necesidades de la audiencia.

Leer más…