Imponderables

Resulta imprescindible en cualquier proyecto el establecimiento de objetivos posterior al análisis del entorno; qué se tiene, contra quién se compite, en qué tiempo se pretende obtener el resultado y respetando cuáles principios/valores. De todas las anteriores, en el futbol, al ser tu materia prima seres humanos, el “qué se tiene” está en constante evolución (en el mejor de los casos y a los que aspiras como entrenador) pero, siendo más realistas, en constante cambio, con todo lo que esto involucra (nunca, la mayoría de las veces, no es lo que esperas). Por esta razón, una de las principales características en los entrenadores, me parece es la aceptación; entendida como una sana, madura y consciente resignación ante los eventos no, planeados. Accidentes, contingencias, eventualidades o imponderables. Un buen líder parecería que tiene suerte y todo lo que pasa le conviene, nada más alejado de la realidad; no es suerte, es la capacidad de, basado en primer lugar en aceptación ya erguido de mucho conocimiento, sacar provecho de cualquier evento por más negativo que al comienzo parezca.
Tomando una lista publicada por Toño Rosique en redes sociales en referencia a los mexicanos seleccionables y con lesiones el resumen es el siguientes: Luis Malagón y Marcel Ruiz no llegan. Edson Álvarez, Luis Chávez, Rodrigo Huescas, Chiqute Orozco, Gilberto Mora, Chino Guerta y César Montes en duda. Luis Romo y Santiago Giménez no deberían de tener problema en llegar. No tengo la información Necesaria para asegurar si estos 11 jugadores son titulares indiscutibles, lo que sí me queda claro es que, más allá de la importancia dentro del plan del cuerpo técnico, estos 11 imponderables han hecho que el plan se mueva, yo confío que evoluciona. Como ventaja, en una selección nacional, a diferencia de un equipo, tienes la posibilidad de elegir dentro de un “Pool” mucho más amplio y parecieran que todo es similar calidad (aunque nunca habrá dos jugadores iguales, y para los entrenadores esto se magnifica). Como desventaja, me queda claro, que en torneos cortos como lo es el mundial, los que más probabilidad tienen de ganar son las selecciones que cuenten con mayor cantidad de jugadores en su mejor nivel en ese determinado lapso de tiempo. Cuesta, no es imposible, alcanzar una identidad de juego muy elaborada con tan poco tiempo de entrenamiento, por esta razón las individualidades, colocadas en puestos específicos y con consignas determinadas, aumentan la probabilidad de éxito.
No recuerdo previo a otro mundial que haya habido tantas lesiones o jugares en rehabilitación y dudas para llegar en buen momento. Pero, tampoco recuerdo, otra selección tan poco dependiente de “figuras” específicas. Justo, dentro de la lista que expongo en el segundo párrafo, los casos de los jugadores 100% descartados, me parecen los menos preocupantes porque las soluciones, al menos las que yo veo, son mejores que la “lógica” que se esperaba previo a los accidentes.
En la portería, incluso con Malagón al 100%, por el momento de los posibles candidatos, y por el entorno que habrá ese 11 de junio con toda la presión, había muchas dudas. Tanto cambio, pruebas, actuaciones limpias poco constantes con sus equipos estaban generando un ambiente de incertidumbre e indecisión en quien sería el ideal para cumplir esa misión durante el mundial. En la portería, específicamente, un puesto tan determinante, el factor anímico, mismo que se ve en extremo reforzado por la confianza del entrenador, sería un favor clave. Más allá de que Rangel, Malagon o cualquier otro portero mexicano con cierto nivel estuvieran cruzando un momento aceptable, para la presión y exigencia ese día Ochoa suena como la opción sensata. Si, da coraje que no haya otra opción que reúna todos los requisitos, pero, al mismo tiempo, da tranquilidad que en la portería Se contará con alguien experimentado en el cual, la edad, la exigencia actual de su equipo y competencia diaria, o incluso, factores físicos, en esa posición son de mucho mejor importancia que el aplomo y personalidad con la que se encare la el desafío.
El segundo caso, en el cual podríamos tener más discusión táctica porque hay más factores a debatir, es el que involucra la lesión de Marcel Ruiz, el cual, es la coartada perfecta, abre la puerta de forma natural, para la inclusión de Álvaro Fidalgo. Tal vez no son exactamente la misma posición, y me queda claro que no son idénticos en características, pero sí tengo claro que son los dos únicos jugadores “distintos”, capaces de conectar el medio campo con el último tercio de cancha y llevar balones en mejores condiciones para los atacantes. También, para los que siguen buscando pretexto, no veo un planteamiento, al menos con Javier Aguirre, en que hubieran podido jugar ambos al mismo tiempo. Ante la desgracia de Marcel, la incorporación de Fidalgo.
Estos son solamente supuestos, mismos que seguramente en la siguiente ficha FIFA de finales de marzo tendrán una gran prueba de fuego, un ejercicio con nombres en el que pretendo aterrizar la hipótesis expuesta al comienzo del escrito: citando a Epicteto “no es lo que te pasa, es cómo reaccionas a ello lo que importa”, o un poco más directo y personal como lo decía Carl Jung, “no eres lo que te sucedió, eres lo que eliges ser”.




Isidro Sánchez




