Crisis del mundo, una crisis de vocaciones

IMG_2584

No es lo mismo tener capacidad para hacer o ser algo, que en verdad querer serlo o hacerlo.

¿Las personas estamos destinadas a ser algo en específico? ¿Hay un determinismo en nuestras vidas o estamos atados a ese libre albedrío del que somos prisioneros? ¿La vocación está dada desde el nacer? ¿La heredamos?

En La República de Platón se exponía que había tres tipos de alma; cada una debía dedicarse a aquello para lo que estaba destinada: unos a producir, otros a defender y otros a tomar decisiones sobre el destino final de las cosas, el filósofo rey si se trataba de una sola persona.

Por la misma época, Hipócrates desarrolló la teoría de los temperamentos. Definió que son cuatro (sanguíneo, colérico, melancólico y flemático). A lo largo de la historia se ha estudiado aún más sobre esta condición genética, biológica y psicológica de la persona humana. Muchos llegan a pensar que, dependiendo de tu temperamento, estás destinado a tal o cual actividad humana. Parece que eso del determinismo estaba muy de moda por aquellas épocas…

Sin querer jugarle a encontrar el hilo negro, en el caso de Platón muchos autores han encontrado errores en aquello del determinismo. Lo mismo con los avances que han existido en torno a los temperamentos. Siempre me ha quedado claro que, así uno nazca con condiciones físicas y/o mentales para desarrollar alguna actividad en específico, existe un elemento infravalorado en la actualidad que se llama vocación.

La vocación, como mucho de nuestro vocabulario, tiene raíces latinas y se refiere a un llamado. Los que creemos pensamos que ese llamado lo hace Dios. Sin embargo, requiere de muchas voluntades para que se responda de forma afirmativa y se empeñe la vida en seguir esa voz. Por algo es llamado y no monólogo, que se convierte en un dialogo que siempre respeta el libre albedrío.

Me atreveré a construir una definición de vocación. Es ese conjunto de condiciones exteriores, que son variables —como lo pueden ser las sociales, económicas, familiares, etc.—, así como las interiores, en las que podemos considerar el temperamento, pero también el desarrollo del carácter, que forja ese temperamento y con ello construye la personalidad de cada persona. A todo esto le sumamos las consecuencias de las decisiones tomadas a lo largo de la vida.

Si para explicar la vocación lo resumimos a una fórmula salida de un libro de química, quedaría algo así:

Vocación = (Factores sociales + Forma en que se desarrolla la personalidad) x CARIDAD

¿Por qué se multiplica todo lo sumado por la caridad? Porque sin caridad no se puede hablar de vocación. Es la virtud —porque lo es— que les faltó observar a Hipócrates o a Platón. Es una variable que hace toda la diferencia. Aunque quizá no tengas las aptitudes físicas, intelectuales o sociales, si haces cualquier labor con amor, sin duda hará toda la diferencia. La haces con gusto y das más allá de lo justo: lo das todo.

Ejemplos de personas con todas las condiciones para triunfar, pero sin vocación, los hay por todos lados… volteen a su alrededor y verán.

 

Apunte al aire

Siempre lo diré: cuidado con los políticos que dicen que no son políticos. Si es así, que vayan a hacer con amor lo que sí les llena. En estos tiempos de adelantados, tenemos como electores que estar atentos y evitar que lleguen a cargos públicos personas que tienen otros llamados.

Los que tienen llamado al poder o al dinero, sin importarles la verdadera gestión de gobierno.

Vaya, el poder y la obtención de un salario justo son inherentes a un cargo público de elección popular. Pero la gran diferencia es que, para quienes tienen vocación, eso es un accidente. Lo esencial, lo que realmente puede llenar, es el ejercicio de poder solucionar aquellos problemas ordinarios.

Es mucho más fácil que una persona con vocación a la política ponga todas sus capacidades —pocas o muchas— en servir desde la posición en la que está. Quizá quien pregona no ser político puede tener mayores habilidades, pero al no tener esa vocación, el efecto multiplicador —la caridad— no está en la ecuación; por lo tanto, el resultado será de menor impacto. Si no es que sería inexistente, porque recordemos que todo factor multiplicado por cero es igual a cero…


Nosotros

Paralelo 19 es un periódico digital que tiene como principal objetivo mantener informada a la ciudadanía de manera veraz y objetiva.

El proyecto nace de la inquietud de periodistas, emprendedores y comunicólogos de otorgar la mejor información a los lectores en todos sus sectores; el político, el social, el cultural, el deportivo, el laboral, el empresarial y el religioso, con la finalidad de brindarles una experiencia multimedia que satisfaga las necesidades de la audiencia.

Leer más…