Arcos de seguridad del morenovallismo, elefantes blancos

- Construidos con más de mil millones de pesos durante el gobierno de Rafael Moreno Valle, los cinco arcos de seguridad en Puebla fueron señalados por nulo impacto en la reducción del delito.
Los arcos de seguridad del morenovallismo, una de las obras emblemáticas del exgobernador de Puebla Rafael Moreno Valle Rosas (2011–2017), terminaron convertidos en infraestructura obsoleta, sin utilidad operativa y símbolo de derroche. Aunque el proyecto fue anunciado como un sistema de vigilancia de alta tecnología para combatir el crimen organizado, actualmente los cinco arcos instalados se encuentran abandonados, subutilizados o completamente fuera de operación.
Con una inversión estimada de más de mil millones de pesos del erario público, los arcos de seguridad fueron edificados en Huejotzingo, Atlixco, Palmar de Bravo, Cuapiaxtla de Madero y Tehuacán, puntos estratégicos del estado según el discurso oficial. Cada complejo contaba con cámaras de videovigilancia, lectores de placas, control de acceso vehicular y centros de mando, y buscaban reforzar la vigilancia contra delitos como el robo de hidrocarburos, secuestros y tráfico de armas.
Sin embargo, la realidad no cumplió con las expectativas. A lo largo de los últimos años, diversos informes de la Contraloría estatal y la Auditoría Superior del Estado (ASE) revelaron presuntas irregularidades en la asignación de contratos, particularmente con empresas como Constructora TZA, beneficiada por licitaciones millonarias durante el sexenio morenovallista. Organismos ciudadanos y legisladores también denunciaron sobrecostos y falta de transparencia en la ejecución del proyecto.
Más allá de los cuestionamientos financieros, el impacto en la seguridad pública fue nulo. Los niveles de inseguridad no disminuyeron de forma significativa en las zonas donde operaban los arcos, y en algunos casos, la infraestructura ni siquiera fue utilizada al 100%. Según informes recientes del gobierno actual, muchos de los equipos tecnológicos están inservibles, vandalizados o sin mantenimiento, lo que los convierte en auténticos elefantes blancos.
Será en 2026 que el gobierno que encabeza Alejandro Armenta reestructure o realice un balance de arreglar la situación.



Redacción Paralelo 19



