Estado de salud de Marilyn Cote retrasa su vinculación a proceso

La audiencia para vincular a proceso a Marilyn Cote, acusada de amenazas en el fraccionamiento donde residía, ha sido nuevamente pospuesta en la Casa de Justicia de San Andrés Cholula, esto ocurrió porque la imputada no se encontraba en condiciones para declarar, lo que ha generado inconformidad entre las víctimas.
Marilyn Cote, quien se hacía pasar por psiquiatra, reportó inicialmente experimentar una crisis de ansiedad, según sus declaraciones, no había tomado sus medicamentos antes de la audiencia, lo que llevó a la jueza a suspender la sesión para que un médico evaluara su estado de salud, priorizando el respeto a sus derechos humanos.
Sin embargo, tras el receso médico, la imputada regresó visiblemente somnolienta, el personal médico confirmó que le habían administrado citalopram, un antidepresivo conocido por causar somnolencia si se toma durante el día, esto dificultó su participación activa en la audiencia, por lo que su abogado tomó la palabra en su lugar, la jueza decidió aplazar la audiencia nuevamente, fijándola para el próximo 30 de enero de 2025.
Las víctimas han expresado su molestia ante los continuos retrasos, señalaron que Marilyn Cote no parecía estar en mal estado cuando llegó al tribunal y que el medicamento suministrado durante el receso pudo haber sido una estrategia para evitar continuar con la sesión.
Además, las víctimas denunciaron que, después del receso, se les negó el acceso a la sala de audiencias, lo que incrementó su desconfianza en el manejo del caso, una de las denunciantes incluso relató que, al abandonar las instalaciones judiciales, Cote estuvo a punto de atropellar a un transeúnte, situación que calificaron como otro acto irresponsable.
El caso de Marilyn Cote tiene su origen en un evento ocurrido en diciembre de 2024, durante una fiesta de cumpleaños en el fraccionamiento donde vivían las víctimas, Cote presuntamente amenazó a los asistentes con una pistola, según los testimonios, afirmaba ser una doctora reconocida y con licencia para portar armas, lo que provocó miedo generalizado entre los vecinos.
Una de las víctimas narró: “Nos mandaba mensajes, nos amenazaba, tenía a todo el fraccionamiento asustado. Decía que era una doctora muy famosa, con mucho poder y con permiso para portar armas”.
Los retrasos en el proceso judicial y las circunstancias en torno a la salud de Marilyn Cote han puesto en tela de juicio la transparencia y eficacia del sistema judicial, las víctimas temen que estas acciones formen parte de una estrategia para evitar que la acusada sea vinculada a proceso.
El caso sigue siendo observado de cerca por la comunidad, que exige un proceso justo, expedito y transparente para garantizar los derechos tanto de las víctimas como de la imputada.




Redacción Paralelo 19



