Bad Bunny rompe récords y cierra ciclo de conciertos “Una Más”

- El artista boricua culmina con “Una Más” un ciclo de 31 conciertos que marcaron un antes y un después en la industria musical.
Puerto Rico,.-Bad Bunny lo volvió a hacer. El artista puertorriqueño cerró este 20 de septiembre su histórica residencia “No Me Quiero Ir de Aquí” en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, con un concierto final titulado “Una Más”, transmitido a nivel mundial por Amazon. Con esta serie de 31 presentaciones, el reguetonero y trapero no solo reafirmó su poder de convocatoria, sino que consolidó su papel como uno de los artistas más influyentes y revolucionarios de la música contemporánea.
La residencia, que se extendió durante poco más de dos meses, se convirtió en un fenómeno cultural y económico: más de 700 millones de dólares en impacto para Puerto Rico y un récord de audiencia en Amazon Music, siendo la transmisión en vivo más vista de un artista en esa plataforma.
El show de cierre tuvo un peso simbólico particular al coincidir con el octavo aniversario del huracán María, momento que Bad Bunny aprovechó para recordar la resiliencia de su pueblo. “Aquí nadie se rinde”, dijo al público, en un mensaje cargado de orgullo nacional.
La puesta en escena no fue solo un concierto: fue un homenaje a Puerto Rico. Desde La Casita hasta paisajes inspirados en la geografía local, el espectáculo entrelazó tradición y modernidad. Bad Bunny reunió a invitados de peso como Marc Anthony, con quien interpretó “Preciosa”, además de Arcángel, De La Ghetto, Jowell y Randy, y agrupaciones culturales como Los Pleneros de la Cresta.
El cierre evidenció lo que críticos y expertos han señalado desde hace años: Bad Bunny rompió las fronteras del género urbano para transformarse en un fenómeno global, redefiniendo las reglas del pop latino, fusionando ritmos y demostrando que la música en español puede liderar la industria sin traducciones ni concesiones.
Más allá de los récords, el legado de esta residencia es cultural. Bad Bunny logró lo que pocos: convertir a su isla en el centro de atención mundial, impulsar el turismo cultural y proyectar un espectáculo que mezcla música, arte, memoria colectiva y discurso político.
Con “No Me Quiero Ir de Aquí”, el artista no solo celebró a su público, sino que mostró la capacidad de la música para generar comunidad, memoria y transformación. Bad Bunny cierra este ciclo como un referente indiscutible y como la prueba viviente de que la música latina ya no es tendencia: es el nuevo estándar global.




Redacción Paralelo 19


