OpenAI autorizará contenido erótico en ChatGPT para diciembre

- OpenAI anunció que habilitará interacciones de tono sexual o erótico exclusivamente para usuarios que acrediten su mayoría de edad.
La inteligencia artificial de OpenAI, ChatGPT, se prepara para una de las transformaciones más polémicas desde su lanzamiento: a partir de diciembre de 2025, la plataforma permitirá contenido erótico y conversaciones de carácter sexual para usuarios adultos que verifiquen su edad.
El cambio forma parte de un proceso más amplio denominado age-gating, que busca diferenciar la experiencia de uso según la edad del usuario. Así lo confirmaron medios como Reuters y Ars Technica, que citaron declaraciones oficiales de OpenAI sobre la apertura de nuevas categorías de contenido “maduro” dentro de ChatGPT.
De acuerdo con OpenAI, la medida pretende tratar a los adultos como adultos, relajando algunas restricciones impuestas en versiones previas del modelo. Sin embargo, la compañía aseguró que se mantendrán límites estrictos para proteger a menores de edad y prevenir la explotación o el contenido no consensuado.
Entre las restricciones que seguirán vigentes destacan la prohibición de cualquier material que involucre menores, representaciones de violencia sexual o actos ilegales. Además, se implementarán controles parentales y algoritmos de predicción de edad para evitar que los usuarios más jóvenes accedan a estas funciones.
A pesar del anuncio, OpenAI no ha revelado detalles sobre el mecanismo de verificación de edad, lo que ha generado debate entre expertos en seguridad digital. Analistas señalan que la fiabilidad de estos sistemas será crucial para evitar filtraciones o accesos indebidos, uno de los principales riesgos asociados al nuevo modelo.
La apertura hacia contenido sexual en ChatGPT también responde a presiones de la comunidad digital, que criticó las limitaciones “excesivas” del chatbot en temas de intimidad o relaciones humanas. Sin embargo, especialistas advierten que la introducción de una “IA erótica” podría traer consecuencias psicológicas y éticas aún no del todo exploradas, como la dependencia emocional o la difuminación del consentimiento.
El debate apenas comienza. Mientras algunos celebran la decisión como un avance hacia una inteligencia artificial más madura y personalizada, otros cuestionan si el mundo digital está realmente preparado para convivir con una IA sexualmente expresiva, aun con filtros y restricciones.




Redacción Paralelo 19


