Del meme al p0rn0

Por: Erick Virueña
Productores de distintas partes de Latinoamérica han comenzado a crear adaptaciones para adultos de series icónicas para el público hispanohablante, como El Chavo del 8 y La Familia P. Luche. Estos contenidos, que durante años circularon en el imaginario colectivo de Internet en forma de memes y contenido shitpost, ahora se complementan con producciones explícitas basadas en dichas franquicias.
Las producciones para adultos han formado parte de la cultura general desde hace décadas. Con la globalización y la expansión de Internet, este tipo de contenidos no solo se ha fortalecido, sino que también se ha adaptado con facilidad al paso del tiempo, a las tendencias, a la moda y al cambio constante de audiencias; así sucede. con la famosa Regla 34.
La Regla 34 y las adaptaciones para adultos
La llamada Regla 34 de Internet forma parte de un conjunto informal conocido como las Rules of the Internet: una serie de frases nacidas en foros y comunidades digitales a mediados de los años 2000, principalmente en espacios como 4chan. Estas “reglas” no son normas reales, sino observaciones humorísticas sobre el comportamiento, la creatividad y los excesos propios del entorno digital.
De manera breve, la regla dicta:
Si algo existe, hay pornografía de ello”
Esta afirmación refleja varios fenómenos característicos de Internet, entre ellos:
- La ausencia de límites creativos en el entorno digital.
- La hiperproducción de contenido generado por usuarios.
- La transformación de cualquier tema en material derivado, sin importar qué tan inocente, serio o trivial sea.
En la actualidad, diversas productoras de contenido para adultos han sabido capitalizar esta lógica a partir de la dinámica de las redes sociales. A través de tendencias como los memes, el shitpost y el factor nostalgia, estas productoras han logrado adaptar elementos de la cultura digital no solo para su público consumidor, sino también para integrarse a la conversación en Internet, volviéndose tendencia dentro del contenido humorístico y satírico.
Si bien este tipo de contenido puede considerarse negativo y existe el riesgo de que llegue a públicos vulnerables, también es cierto que se ha integrado a la conversación cotidiana de ciertos sectores que consumen contenido satírico y paródico de la cultura popular.
¿Hasta dónde llegará la industria para viralizarse?





Redacción Paralelo 19




