“¿Y si no pago mi tarjeta? … No pasa nada, ¿no?”

Vivimos tiempos en los que la cultura financiera se aprende por TikTok y se practica en Mercado Libre. Donde pedir prestado con la tarjeta es tan común como decir “ahorita te pago” (y con la misma convicción). Pero bueno, ¿qué pasa si dejo de pagar mi tarjeta de crédito?
Pues… legalmente hablando… lo más probable es que no pase nada.
Así como lo lees. La mayoría de la gente que deja de pagar su tarjeta no termina en un juzgado, no le embargan la sala ni aparece en “Lo mejor del juicio ejecutivo mercantil volumen I”. Lo que sí pasa es que te vas directo y sin escalas al Buró de Crédito, te marcan diario como si fueras extóxico y tu historial queda peor que tu moral y la neta que hueva.
¿Me pueden demandar?
Sí. ¿Lo hacen? Casi nunca. Porque los bancos, tan bonitos ellos, prefieren vender tu deuda por centavos a un despacho de cobranza que te va a estar jodiendo por WhatsApp y llamadas de números ocultos. Así recuperan algo sin gastar en abogados ni perder tiempo con los juzgados del siglo XIX que tenemos.
Pero eso no quiere decir que seas un chingón.
No pagar una deuda no es cool, ni rebelde, ni revolucionario. Es simplemente incumplir un contrato, y sí tiene consecuencias, aunque no uses uniforme caqui ni acabes en Almoloya.
Tu historial queda manchado, tus futuros créditos se van a la basura y si algún día quieres comprar casa, coche o hasta un plan de celular, te lo van a recordar. Y no con cariño.
¿Entonces qué hago si ya no puedo pagar?
Habla con el banco.
Negocia.
Consolida.
Haz un plan.
Pero no te hagas wey..
Porque si bien no pagar no te mete a la cárcel, sí te mete en problemas que te pueden alcanzar justo cuando quieras enderezar tu vida (o mínimo sacar el iPhone a meses).




Gerardo Pérez




