Una historia común, pero no justa

- Maestra Laura Artemisa García Chávez
Secretaria de Bienestar
“Mi madre es maravillosa, todos los días se levanta temprano, prepara desayuno, lunch, tiende camas, avanza un poco la comida del medio día se arregla y con el mejor de los ánimos se va a trabajar. No importa si llueve, hace frío o está soleado. De la misma forma cada quincena nos compra aquello que hace falta, zapatos, libros, útiles y a veces hasta un gusto. ¿Chequeo médico para ella? No. Eso ya será después. Cuando haga falta. Primero estamos nosotros, su familia”
¿Te suena conocido? Es la historia de miles y miles de mujeres en México que, sin importar nada, privilegian hijos, hijas, marido, nietos y sólo hasta el final van ellas.
Coincido todo el tiempo con mujeres que son la lucha viva por sus hogares, el soporte de la familia y ejemplo de resistencia ante una vida llena de desafíos.
En mi caminar por las colonias, juntas auxiliares y municipios de Puebla, escucho sus historias y cuando se trata de temas de salud, hacemos pausa, porque es dificil abordarlo; especialmente cuando el cáncer se vuelve tema medular.
Tan solo en México, durante 2023, se registraron 91 mil 562 muertes por cáncer; de estas, el 52.4% correspondió a mujeres y el 47.6% a hombres. Se trata de cifras lamentables; sin embargo, resulta particularmente preocupante que, de acuerdo con la tasa de mortalidad por la enfermedad, en el grupo de edad de 30 a 59 años las mujeres presentaron cifra más alta en comparación con los hombres.
Estos datos nos deben ocupar, sobre todo cuando se añade que, en 2024, el cáncer de mama fue la primera causa de muerte entre los tumores malignos y que el 99.2 % ocurrieron en mujeres, mientras que el cáncer cérvico uterino, ocupó el quinto lugar en frecuencia en 2022.
Entonces es inevitable pensar en nuestras madres, hermanas, hijas, amigas.
Regreso a esa imagen fuerte, protectora, como si esta enfermedad no pudiera alcanzarlas, pero la realidad es otra. Por eso la prevención es vital.
Revisarnos periódicamente. Asumir que es tan importante nuestro cuerpo y salud como lo es velar por los seres que amamos; a nivel mundial, siete de cada 10 pacientes que buscan atención médica lo hacen en etapas avanzadas, debilitando las posibilidades de cura.
Es primordial atendernos y ponernos en manos de los especialistas cuando nos sentimos mal. Insisto, el amor que damos tiene que empezar en nosotras. Como mujer, madre, hija y abuela, entiendo la importancia del tema.
No se trata sólo de cifras por el Día Mundial de la lucha Contra el Cáncer, sino de solidaridad, escucha e invitación para todas quienes debemos cuidarnos.
Nos leemos la próxima semana.





Laura Artemisa




