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Reading: Las 40 horas nacieron en el PT
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Paralelo 19 > Blog > Opinión > Las 40 horas nacieron en el PT
Opinión

Las 40 horas nacieron en el PT

Nora Escamilla
4 febrero, 2026 10:37
Por
Nora Escamilla
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Cada vez que se plantea un avance real para la clase trabajadora, aparece la misma cantaleta. La escuchamos cuando se habló de aumentar el salario mínimo y hoy la volvemos a escuchar con la reducción de la jornada laboral a 40 horas: que se va a caer la economía, que habrá despidos, que México “no está listo”. Exactamente lo mismo dijeron antes. Y se equivocaron.

Cuando la Cuarta Transformación impulsó el aumento histórico al salario mínimo, los de siempre pronosticaron el desastre. Dijeron que habría inflación descontrolada, cierre de empresas, pérdida de empleos. Nada de eso ocurrió. Al contrario: el salario mínimo se convirtió en uno de los mayores aciertos de la 4T, mejoró el ingreso de millones de familias y fortaleció el mercado interno. Hoy, incluso quienes lo criticaron en su momento, ya no se atreven a cuestionarlo abiertamente.

Con las 40 horas está pasando lo mismo. El miedo no es económico, es político. Miedo a que las personas tengan tiempo. Miedo a que vivan mejor. Miedo a que empiecen a exigir más derechos. Porque un trabajador agotado apenas sobrevive; uno con derechos piensa, participa y se organiza.

Por eso es importante recordar quién puso este tema sobre la mesa: el Partido del Trabajo. Mientras otros partidos guardaban silencio para no incomodar intereses empresariales, el PT asumió el costo político de impulsar una demanda histórica. No por moda, sino por convicción. Porque la justicia social no se mide solo en pesos, también se mide en horas de vida.

Reducir la jornada laboral no es trabajar menos, es trabajar de manera más humana. Es reconocer que el cuerpo tiene límites, que la mente necesita descanso y que la productividad no se construye desde el agotamiento permanente. Así como pasó con el salario mínimo, hoy se intenta sembrar miedo para frenar un derecho.

También dijeron que el aumento al salario mínimo “no era el momento”. Que había que esperar. Que primero creciera la economía. Siempre hay un “después” cuando se trata de los derechos de abajo, pero nunca cuando se trata de los privilegios de arriba.

La historia reciente es clara: cuando se gobierna poniendo a la gente al centro, los resultados llegan. El salario mínimo lo demostró. Y las 40 horas lo van a volver a demostrar. Lo que hoy se critica, mañana se reconocerá como un avance inevitable.

Desde el PT lo decimos sin rodeos: no estamos improvisando, estamos siguiendo una ruta que ya dio resultados. Primero fue el ingreso digno; ahora toca el tiempo digno. Porque el bienestar no se construye solo con dinero, también con vida.

Y como pasó antes, podrán gritar, exagerar y amenazar con catástrofes. Pero al final, la realidad les va a volver a restregar la verdad en la cara: los derechos laborales no destruyen países, los hacen más justos.

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Nora Escamilla
4 febrero, 2026 10:37
Por
Nora Escamilla
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