Operativo Enjambre evidencia violencia, corrupción y saqueo de Ariadna Ayala

Operativo Enjambre evidencia violencia, corrupción y saqueo en Atlixco
Todos se preguntan si, derivado de los distintos señalamientos por corrupción en su administración, la detención de su secretario de Seguridad por nexos con el crimen organizado y los distintos escándalos por desvíos de recursos, Ariadna Ayala será la próxima presidenta municipal en caer.
Luego de que el gobernador señalara que habrá cero impunidad con alcaldes corruptos y de que la Federación implementara este operativo, a estos hechos se suma el escándalo más reciente: un contrato con TV Azteca, señalado por el coordinador de Gabinete del Gobierno de Puebla, José Luis García Parra, quien calificó como una “deslealtad” que un gobierno emanado de Morena mantenga un acuerdo millonario con la televisora.
A este episodio se suma el cuestionamiento de integrantes de Morena en el Congreso del Estado tras la aprehensión del entonces secretario de Seguridad Pública de Atlixco, Antonio Hernández Pacheco, detenido el 14 de agosto y señalado por el delito de cohecho.
Sin embargo, las dudas a la administración de Ayala no comenzaron con estos dos casos. A lo largo de su gestión se han acumulado asuntos relacionados con seguridad, fiscalización de recursos, obra pública y gasto municipal.
1. Cinco años de inseguridad: el legado de Ariadna Ayala en Atlixco
La historia comenzó en 2021, cuando Ariadna Ayala asumió la presidencia municipal de Atlixco y colocó a Antonio Hernández Pacheco al frente de la seguridad.
Al concluir su primer periodo, la alcaldesa decidió mantenerlo en el cargo. Después de conseguir la reelección para el periodo 2024-2027, volvió a confiarle la Secretaría de Seguridad Ciudadana y, en octubre de 2024, Hernández Pacheco fue ratificado.
La decisión fue presentada como una apuesta por la continuidad. Ayala sostuvo entonces que el funcionario había entregado resultados durante su primer gobierno y que su trabajo había contribuido a generar condiciones de seguridad para habitantes y visitantes.
Con esa decisión, Hernández Pacheco permaneció al frente de la seguridad municipal durante prácticamente cinco años.
El mismo funcionario elegido para dar continuidad a la estrategia de seguridad terminó detenido y enfrenta un proceso penal, lo que abrió cuestionamientos sobre la actuación de la administración municipal y los controles que existían dentro de la Secretaría de Seguridad.
La detención que cambió el escenario ocurrió el 14 de agosto, cuando Hernández Pacheco fue asegurado sobre la Vía Atlixcáyotl, en inmediaciones de la Ex Hacienda de San Agustín.
Durante las primeras horas hubo incertidumbre sobre las razones de su aseguramiento. El Ayuntamiento informó que el secretario había salido a atender un reporte relacionado con un presunto robo y posteriormente había sido intervenido por agentes ministeriales.
Ariadna Ayala confirmó la detención y reconoció inicialmente que desconocía los motivos de fondo.
El caso colocó bajo presión a una administración que había apostado durante años por la continuidad de su responsable de seguridad y que ahora debe responder qué controles existían sobre uno de sus principales funcionarios.
2. ASF exhibe irregularidades millonarias en la administración de Ariadna Ayala
Otro de los pendientes corresponde al manejo de recursos públicos.
La Auditoría Superior de la Federación detectó un probable daño patrimonial por 3 millones 612 mil 170.40 pesos en el Ayuntamiento de Atlixco, derivado de la fiscalización de la Cuenta Pública 2024.
El señalamiento está vinculado con el contrato CMADJA-081-2024, correspondiente al programa “Ayudas en materia de formación educativa y cultural”, financiado con participaciones federales.
De acuerdo con el informe, el gobierno municipal no presentó documentación comprobatoria suficiente ni evidencia que acreditara la entrega de los apoyos a los beneficiarios, por lo que la ASF emitió un pliego de observaciones.
La falta de documentación impidió comprobar el destino final de los recursos. Por ello, el monto quedó señalado como probable daño al erario mientras la administración no solvente las observaciones correspondientes.
El caso coloca nuevamente el manejo del dinero público en el centro de los cuestionamientos a la administración municipal.
3. Pavimentación en Nexatengo deja pendiente la seguridad del camino
La obra pública también ha generado cuestionamientos.
El gobierno de Ariadna Ayala puso en marcha la rehabilitación con carpeta asfáltica del Camino a Nexatengo, una vialidad considerada estratégica por el flujo diario de miles de habitantes, estudiantes y trabajadores.
La obra representa una inversión superior a los seis millones de pesos. Sin embargo, el proyecto ha sido cuestionado porque no contempla la colocación de una valla metálica en el tramo que corre junto al río, identificado por usuarios como un punto de riesgo.
El tramo colinda con una barranca de aproximadamente 15 metros de profundidad, cuya presencia queda parcialmente oculta por la vegetación. Esta condición reduce la visibilidad y eleva el peligro para quienes circulan por la zona.
Habitantes y conductores han advertido que la rehabilitación se concentró en la superficie de rodamiento, sin atender el entorno inmediato ni los factores de seguridad vial.
El cuestionamiento, por tanto, no está en la necesidad de rehabilitar el camino, sino en si una obra de este monto debe limitarse al pavimento cuando existen riesgos en los márgenes de la vialidad.
4. Millonario gasto en gasolina, bajo observación
A los señalamientos se suma el manejo del gasto en combustible.
La Auditoría Superior del Estado exhibió irregularidades en las cuentas municipales, al señalar que la administración no logró comprobar el destino de 90.5 millones de pesos utilizados en distintos rubros, entre ellos combustible.
Uno de los puntos más delicados corresponde al supuesto gasto de cerca de 25 millones de pesos en gasolina para patrullas y vehículos oficiales.
Sin embargo, la administración municipal no presentó bitácoras de carga, controles de suministro, registros vehiculares ni comprobantes que acreditaran que el combustible realmente fue utilizado por las unidades del Ayuntamiento.
Además de las anomalías relacionadas con el combustible, el informe refiere deficiencias en el manejo de almacenes, adquisiciones y control interno.
El señalamiento abre una pregunta de fondo sobre los mecanismos utilizados por el Ayuntamiento para vigilar uno de los gastos recurrentes más importantes de una administración municipal: cuánto combustible se compra, para qué unidades, con qué frecuencia y cómo se acredita su utilización.
Los cuatro casos muestran que los cuestionamientos a la administración de Ariadna Ayala van más allá de la polémica política por el contrato con TV Azteca.
Seguridad, fiscalización, obra pública y gasto municipal forman parte de una lista de asuntos que han colocado al Ayuntamiento de Atlixco bajo escrutinio y que ahora demandan explicaciones y, en los casos de las auditorías, la solventación correspondiente.
Mientras el gobierno municipal enfrenta el impacto político de los señalamientos recientes, queda pendiente determinar qué observaciones serán aclaradas, cuáles tendrán consecuencias y qué respuestas ofrecerá la administración sobre los recursos y decisiones tomadas durante la gestión de Ariadna Ayala.






Redacción Paralelo 19



