Puebla apuesta por el mole poblano para atraer turismo y proyectar su riqueza gastronómica rumbo al Tianguis Turístico 2027, que tendrá como sede a la entidad del 9 al 12 de mayo.
Durante la Comida Homenaje del Mole Poblano “Entre sabores y grandeza”, realizada en San Pedro Museo de Arte, el gobernador Alejandro Armenta Mier destacó el papel de las cocineras tradicionales, artesanos y productores en la preservación de un patrimonio gastronómico que ha pasado de generación en generación.
“Ellas y ellos hacen posible preservar el patrimonio gastronómico de Puebla, de México para el mundo; ese es el Latido de México”, afirmó el mandatario estatal.
El mole poblano será parte de la promoción turística de Puebla en 2027
Armenta Mier señaló que la riqueza culinaria es uno de los elementos que distingue a Puebla y que tendrá un papel relevante en la promoción turística de la entidad durante la preparación para el Tianguis Turístico 2027.
El gobernador explicó que esta estrategia también contempla obras de infraestructura y mejoras en la conectividad, particularmente en avenidas, accesos y salidas de la capital poblana.
Como parte de esta preparación, indicó que Puebla pasó de seis a 20 vuelos nacionales e internacionales, con conexiones hacia ciudades como Chicago, Newark, Nueva York, Los Ángeles y Houston, además de distintos destinos de la República Mexicana.
La conectividad busca acercar la gastronomía poblana a más visitantes
De acuerdo con el gobernador, el incremento en las conexiones aéreas permitirá que visitantes de distintas regiones conozcan la gastronomía de Puebla y participen en temporadas tradicionales como la del mole poblano, el chile en nogada y el mole de caderas.
Detrás de estos platillos, agregó, existe una cadena productiva que involucra a productores del campo, cocineras tradicionales, turoperadores, restauranteros, hoteleros y otros prestadores de servicios.
Pequeñas empresas forman parte de la cadena turística y gastronómica
El mandatario estatal sostuvo que las pequeñas y medianas empresas deben participar en los beneficios de la actividad turística, al considerar que representan una parte importante de los empleos vinculados con este sector y los servicios.
Esta perspectiva, explicó, busca generar oportunidades para quienes producen los insumos que forman parte de la gastronomía poblana y fortalecer una cadena económica que comienza en el campo y llega hasta los visitantes.
El mole poblano reúne más de 20 ingredientes e historias de generaciones
La secretaria de Desarrollo Turístico, Carla López-Malo Villalón, señaló que el mole poblano reúne más de 20 ingredientes, entre elementos dulces y salados, pero consideró que su principal riqueza está en las historias que cada generación transmite mediante este platillo.
“Hoy el turismo en Puebla tiene un rostro diferente, y es un rostro humano”, afirmó.
La cocinera tradicional de Huauchinango, Lázara Pérez Silva, explicó que el mole representa siglos de historia, el encuentro de dos culturas y la herencia de los pueblos originarios.
Detalló que la palabra “mole” proviene del náhuatl y significa salsa o mezcla. También destacó las raíces prehispánicas de esta preparación y las tradiciones relacionadas con los conventos de Santa Rosa y San Pascualito.
Los 217 municipios forman parte del patrimonio alimentario poblano
Pérez Silva sostuvo que los 217 municipios de Puebla contribuyen a mostrar la riqueza del patrimonio alimentario de la entidad, sustentado en productos endémicos y recetas que han sido heredadas entre generaciones.
El encuentro también contó con la participación de Liboria Solano, cocinera tradicional de San Nicolás de los Ranchos, quien destacó las oportunidades para visibilizar el trabajo de quienes mantienen vigentes las tradiciones gastronómicas.
También participaron productores y artesanos como José Manuel Fernández Parra, de Sidra Dorada; Esteban Patiño Lozano, productor de berries de Huejotzingo, y Reynaldo Mestre, apicultor de ese municipio.
Los participantes resaltaron las posibilidades de promoción y comercialización para los productos poblanos, en un contexto en el que la gastronomía se perfila como uno de los elementos centrales para atraer visitantes a Puebla.












