- Gobierno estatal anuncia alarmas, comités con padres y maestros y patrullajes para proteger a bachilleres dentro y fuera de las escuelas.
El Gobierno de Puebla pondrá en marcha un plan integral para reforzar la seguridad de los estudiantes de nivel medio superior, que contempla la conexión de los 37 planteles del Colegio de Bachilleres del Estado de Puebla (COBAEP) al Complejo Metropolitano de Seguridad C5, mediante cámaras de videovigilancia en tiempo real, informó el gobernador Alejandro Armenta.
En entrevista explicó que la seguridad de los jóvenes no puede atenderse únicamente desde la parte policial, sino que requiere de la colaboración directa de la comunidad educativa, padres de familia y vecinos, por lo que la estrategia no se limita a la instalación de tecnología.
Detalló que además de la conexión de las cámaras al C5, el proyecto contempla la instalación de alarmas vecinales en las inmediaciones de los planteles, la conformación de Comités de Seguridad Comunitaria integrados por padres, docentes y habitantes de las colonias aledañas, y el fortalecimiento de la vigilancia en los horarios de mayor afluencia.
Armenta Mier subrayó que Puebla cuenta con uno de los sistemas de bachillerato más grandes y completos del país, por lo que es fundamental fortalecer sus capacidades de protección y prevención, no solo al interior de las aulas, sino en el trayecto que los estudiantes realizan diariamente entre sus hogares y sus escuelas.
Puntualizó que la estrategia de seguridad que impulsa su administración contempla dos ejes fundamentales: la investigación y la tecnología. En ese sentido, dijo que es necesario aprovechar los recursos tecnológicos con los que cuenta el estado para mejorar la vigilancia y tener capacidad de reacción inmediata ante cualquier incidente.
De acuerdo a la SSP, la conexión se realizará entre el C5 y cada uno de los 37 planteles del COBAEP distribuidos en el estado, lo que permitirá un monitoreo permanente y una atención más rápida ante emergencias.
Además se reforzará la vigilancia en los alrededores de los planteles y en las rutas que utilizan los jóvenes para trasladarse, ya que se ha identificado que muchos de los riesgos que enfrentan los estudiantes ocurren fuera de las instalaciones educativas, en calles con poca iluminación, baldíos o paraderos con poca afluencia.
Habrá coordinación permanente entre la Policía Estatal y las policías municipales para realizar un mapeo de zonas vulnerables, identificar luminarias dañadas, accesos inseguros y puntos con antecedentes de ilícitos. Como ejemplo las inmediaciones y accesos a la Universidad Politécnica de Amozoc, donde ya se detectaron necesidades de intervención.












