- El proyecto federal contempla conectar los puntos de monitoreo con los sistemas C4 y C5; todavía no se definen las ubicaciones ni la inversión total.
El saneamiento del río Atoyac contempla la instalación de cuatro centros de vigilancia y seguridad que permitirán supervisar las condiciones del agua, identificar descargas industriales contaminantes y reportar incidentes a través de su conexión con los sistemas de seguridad C4 y C5.
La secretaria de Medio Ambiente de Puebla, María de los Ángeles Ballesteros García, informó que el proyecto es impulsado por el gobierno federal, aunque todavía no se establece dónde estarán ubicados los centros, pues primero deberán realizarse estudios técnicos para determinar los puntos de mayor relevancia para la supervisión de la cuenca.
La funcionaria explicó que, además de la infraestructura que se instalará, el gobierno estatal busca destinar recursos para garantizar la operación y el mantenimiento de estos espacios, así como de las plantas de tratamiento de aguas residuales que forman parte de la estrategia de recuperación del afluente.
No obstante, precisó que hasta el momento no se cuenta con una cifra definitiva sobre el monto que requerirá el conjunto de acciones.
Buscan involucrar a empresas y municipios
Como parte de la estrategia de saneamiento, la administración estatal mantendrá las mesas de trabajo con representantes del sector empresarial y autoridades municipales vinculadas con la cuenca del Atoyac.
El objetivo es coordinar esfuerzos para impulsar labores de limpieza, reforestación y otras medidas que contribuyan a mejorar las condiciones ambientales del río, cuya recuperación requiere la participación de los distintos sectores involucrados.
En este contexto, durante una reunión realizada el 20 de octubre con representantes de la industria, la Secretaría de Medio Ambiente solicitó a las empresas revisar y regularizar sus permisos federales para descargar aguas residuales.
Asimismo, se planteó la posibilidad de establecer incentivos que promuevan una mayor participación del sector industrial en las acciones para disminuir la contaminación y avanzar en el saneamiento del afluente.
Revisan plantas de tratamiento
Otra de las líneas de trabajo consiste en evaluar las plantas de tratamiento de aguas residuales que operan en la cuenca, con la finalidad de identificar cuáles pueden rehabilitarse y cuáles dejaron de funcionar adecuadamente.
De acuerdo con Ballesteros García, el análisis tomará en cuenta los costos que implicaría recuperar las instalaciones y las alternativas tecnológicas disponibles para mejorar el procesamiento del agua.
La intención es avanzar hacia un esquema de economía circular en el que el agua tratada pueda reutilizarse, se reduzca el riesgo de nuevas descargas contaminantes y disminuya la necesidad de extraer recursos de los mantos acuíferos.
Destinan recursos para reutilizar agua tratada
En días recientes, el gobernador Alejandro Armenta anunció una inversión de 265 millones de pesos para aprovechar el agua tratada de las plantas de San Martín, Las Flores, Moyotzingo y Los Pinos.
Con este proyecto se prevé disponer de agua para el riego de mil 450 hectáreas, como parte de las acciones orientadas a dar un segundo uso al recurso hídrico.
La instalación de los centros de vigilancia, la revisión de las plantas de tratamiento y la reutilización del agua forman parte de las medidas planteadas para atender la contaminación del Atoyac, con énfasis en la supervisión de las descargas y la coordinación entre autoridades, municipios y empresas.










