- La periodista confrontó virtualmente al exgobernador de Puebla.
PUEBLA, PUE. — A casi 21 años de su detención en Cancún y las agresiones que denunció durante su traslado a Puebla, la periodista Lydia Cacho Ribeiro encaró al exgobernador Mario Marín Torres durante la audiencia de alegatos finales del proceso penal que enfrenta por el delito de tortura.
La diligencia se realizó el jueves 29 de octubre de 2026 mediante videoconferencia ante el Juzgado Cuarto de Distrito, con sede en Cancún, Quintana Roo. Cacho participó desde España, mientras que el exmandatario compareció desde el penal federal del Altiplano, en el Estado de México.
Durante su intervención, la periodista pidió a Marín que la mirara mientras se dirigía a él.
Es la primera vez que tengo enfrente a mi agresor, y le voy a pedir que me mire cuando le hablo”, expresó.
Cacho responsabilizó al exgobernador de utilizar las instituciones del Estado para perseguirla y castigarla por sus investigaciones periodísticas sobre explotación sexual infantil, documentadas en su libro Los demonios del Edén.
Como parte de sus conclusiones, solicitó una pena de 12 años de prisión, una disculpa pública y la reparación integral del daño. También sostuvo que la detención y las agresiones que sufrió constituyeron actos de tortura relacionados con su trabajo periodístico.
Mario Marín pide que lo absuelvan
Durante la audiencia, Mario Marín negó haber ordenado la detención y tortura de la periodista. Su defensa argumentó que no existen pruebas suficientes para acreditar su responsabilidad y solicitó a la jueza que dicte una sentencia absolutoria.
Entre sus argumentos, cuestionó el valor probatorio de las conversaciones telefónicas que sostuvo con el empresario Kamel Nacif y señaló que las grabaciones fueron obtenidas ilegalmente.
Por su parte, la representación legal de Cacho pidió que las pruebas se valoren en conjunto, incluidos los testimonios, las comunicaciones telefónicas y los elementos relacionados con la cadena de mando.
El origen del caso entre Lydia Cacho y Mario Marín
El proceso judicial se remonta a diciembre de 2005, cuando Lydia Cacho fue detenida en Cancún, Quintana Roo, por una denuncia relacionada con el contenido de Los demonios del Edén, publicación en la que documentó una presunta red de explotación sexual infantil y señaló vínculos con empresarios y personajes influyentes.
El 16 de diciembre de ese año fue trasladada por carretera de Cancún a Puebla. Durante el trayecto denunció amenazas, agresiones físicas y tortura.
El caso alcanzó repercusión nacional en febrero de 2006, cuando se difundieron conversaciones telefónicas entre Mario Marín y Kamel Nacif. En una de ellas surgió la expresión «góber precioso», que se convirtió en el sobrenombre con el que se identificó al entonces mandatario poblano.
Marín fue detenido el 3 de febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero, y posteriormente trasladado al penal federal del Altiplano.
Sentencia podría conocerse en un plazo de 60 días
Después de la presentación de los alegatos finales, el proceso quedó pendiente de resolución. La jueza María José Pech Sáenz cuenta con un plazo de hasta 60 días para analizar el expediente, integrado por 66 tomos, y emitir una determinación.
La sentencia establecerá si se acredita la responsabilidad penal del exgobernador por el delito de tortura. Mientras tanto, Mario Marín permanece recluido en el penal del Altiplano.
A casi dos décadas de los hechos, el caso se encuentra en una etapa decisiva, con la periodista que denunció las agresiones frente al exmandatario señalado por su responsabilidad en la persecución judicial.











