Victoria gris de la Selección en su debut mundialista

La Selección Mexicana cumplió con la obligación de ganar en el arranque de la Copa del Mundo 2026, pero difícilmente convenció, el 2-0 sobre Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México terminó siendo un resultado cómodo en el marcador, aunque insuficiente para disipar las interrogantes que rodean al equipo de Javier Aguirre.
Más allá de la victoria, el encuentro dejó la sensación de un equipo que aún está lejos de proyectar la autoridad y contundencia que se espera de un anfitrión mundialista, durante varios lapsos del partido, México mostró intensidad inicial, pero careció de ideas para transformar el dominio territorial en un volumen importante de oportunidades de gol.
El primer tanto llegó muy temprano gracias a Julián Quiñones, quien aprovechó una recuperación alta y una desatención defensiva para adelantar al conjunto nacional, sin embargo, lejos de convertirse en el impulso para una actuación dominante, el gol pareció adormecer el encuentro y evidenciar las limitaciones ofensivas de la Selección.
Sudáfrica ofreció muy poco, fue un rival ordenado por momentos, pero sin argumentos futbolísticos para inquietar realmente la portería mexicana, incluso cuando los africanos quedaron con un hombre menos tras la expulsión de Sphephelo Sithole, México fue incapaz de imponer condiciones de manera contundente, la circulación fue lenta, faltó imaginación entre líneas y la generación de peligro terminó siendo esporádica.
La circulación fue lenta, faltó imaginación entre líneas y la generación de peligro terminó siendo esporádica.
La segunda mitad confirmó esa sensación de estancamiento, con superioridad numérica y el respaldo de más de 80 mil aficionados, el conjunto nacional no encontró la manera de acelerar el juego ni de someter a un adversario claramente limitado, el partido cayó en un ritmo predecible, con posesión improductiva y pocas emociones.
El segundo gol, obra de Raúl Jiménez, sirvió para sentenciar el resultado y para que el delantero finalmente pudiera celebrar una anotación en una Copa del Mundo, sin embargo, el tanto llegó cuando el encuentro ya había perdido intensidad y no modificó la percepción general sobre el funcionamiento colectivo.
La expulsión de César Montes en los minutos finales terminó por empañar aún más una tarde que, pese al triunfo, estuvo lejos de ser redonda, la ausencia del defensor para el próximo compromiso representa un problema adicional para un equipo que todavía no termina de encontrar estabilidad en todas sus líneas.
México suma tres puntos y comienza el torneo con una estadística favorable, pero las sensaciones que deja el debut son moderadas, ante una Sudáfrica que nunca exigió realmente, el Tri mostró orden, pero poca creatividad; control, pero escasa contundencia, si las aspiraciones son trascender en casa y competir contra selecciones de mayor jerarquía, el nivel exhibido en el partido inaugural deberá elevarse considerablemente.
La próxima prueba será ante Corea del Sur, ahí comenzará a medirse con mayor precisión el verdadero alcance de una selección que ganó, sí, pero que todavía está lejos de ilusionar por su futbol.











