Bloqueo en Ormuz dispara combustibles y golpea economía mundial con fuerza

- Impacto global va más allá del combustible.
El eventual cierre del Estrecho de Ormuz se ha convertido en una de las mayores amenazas para la economía global, con un costo estimado de hasta 600 mil millones de dólares. Más allá de la cifra, el escenario evidencia la fragilidad estructural del sistema energético internacional y su alta dependencia de rutas geopolíticamente inestables.
El bloqueo en este punto estratégico afecta al mundo principalmente por la escasez en la distribución de petróleo, lo que deriva en un incremento inmediato en los precios de los combustibles. Esta situación, de acuerdo con estimaciones elaboradas por 350.org con datos del Fondo Monetario Internacional, generaría costos adicionales cercanos a los 600 mil millones de dólares para la economía global. No obstante, la propia organización advierte que se trata de un cálculo “conservador”, ya que no contempla impactos indirectos que agravan el panorama.
Entre estos efectos se encuentran el encarecimiento de fertilizantes y alimentos, derivado del aumento en los costos energéticos y logísticos; el incremento del desempleo, ante la desaceleración de sectores productivos; y la caída de la actividad económica en distintas regiones del mundo. Estos factores, en conjunto, pueden profundizar las desigualdades económicas y afectar con mayor severidad a países en desarrollo.
Por este estrecho transita cerca de una quinta parte del petróleo que se consume globalmente, lo que lo convierte en un punto crítico para el suministro energético. Sin embargo, especialistas coinciden en que el problema de fondo no es nuevo. La dependencia de combustibles fósiles y la concentración de rutas clave en zonas de conflicto han sido señaladas durante años sin que se logren cambios estructurales significativos.
En este contexto, la crisis en Ormuz no solo refleja tensiones geopolíticas, sino también la falta de diversificación energética y coordinación internacional. Más que un episodio aislado, el riesgo de su cierre evidencia la urgencia de replantear el modelo energético global para evitar que un solo punto estratégico tenga la capacidad de desestabilizar la economía mundial.




Redacción Paralelo 19




