Mario Montero: su apellido no es privilegio, sino obligación de cumplir

En Puebla existen apellidos que forman parte de la memoria colectiva. Montero Ponce es uno de ellos.
La historia familiar de Mario Montero atraviesa algunos de los episodios más importantes de la vida pública poblana de las últimas décadas. Su abuelo, Enrique Montero Ponce, es considerado una referencia obligada del periodismo local; su padre desarrolló una destacada carrera en el servicio público; y él decidió seguir un camino similar.
El legado de la familia Montero y su impacto en la vida pública poblana
Lejos de considerar ese legado como una ventaja, Mario Montero sostiene que representa una responsabilidad permanente. “Mi historia no me da privilegios, me obliga a cumplir”, afirma al resumir una visión que ha marcado buena parte de su trayectoria.
Mientras otros apellidos suelen convertirse en activos políticos automáticos, Montero considera que cargar con una historia pública implica enfrentar mayores exigencias. La ciudadanía, asegura, no evalúa únicamente a la persona, sino también lo que representa dentro del entorno social y político.
Mario Montero asegura que el trabajo territorial debe traducirse en resultados
Por ello, señala que cada vez que recorre una colonia o atiende una petición ciudadana siente la obligación de responder con resultados y no únicamente con presencia.
Desde su perspectiva, el servicio público debe centrarse en atender necesidades concretas y construir soluciones reales para la población, más allá del simbolismo que pueda representar un apellido reconocido.
Enrique Montero Ponce dejó una visión de servicio orientada a las causas ciudadanas
La influencia de su abuelo resulta especialmente significativa. Enrique Montero Ponce no solo fue un periodista reconocido a nivel nacional; también se convirtió en un gestor permanente de causas ciudadanas, utilizando los micrófonos como una herramienta para acercar soluciones a la población.
Esa visión del servicio fue heredada a las siguientes generaciones y hoy sigue presente en la visión de Mario Montero.
El poder solo tiene sentido cuando genera beneficios para la ciudadanía
Décadas después, Mario Montero afirma que el mayor aprendizaje recibido en casa fue entender que el poder no tiene sentido si no se traduce en beneficios concretos para las personas.
Por ello rechaza cualquier idea de privilegio asociada a su apellido. Considera que la historia familiar no abre puertas automáticamente; por el contrario, obliga a trabajar más para estar a la altura de quienes construyeron ese legado.





Redacción Paralelo 19





