La Navidad y el 15 de septiembre

La Nochebuena mexicana está acompañada por platillos típicos, pero también por familia y amigos.
Estamos en las fechas en que es como la Navidad de México. Quizá yo era de esos tíos amargados que cada 15 o 16 de septiembre, vaya, quizá desde el 13 con lo de los Niños Héroes, empezaba a gruñir y a “destapar” las verdades históricas. Por ahí deben de estar los textos que escribía cada mes de septiembre, y con eso de que he dicho que escribir compromete. Pero caray, quizá pecaba de frío, negando el tremendo romanticismo que hay en las celebraciones de nuestra Independencia y todo lo que hay alrededor, sobre todo, reconocer lo bien que nos hace.
Lo de la Navidad lo digo por los efectos similares que produce. Muchas familias se juntan para cenar, esperando la medianoche para gritar ¡Viva México! Esa noche no se cena cualquier cosa, así como en Navidad hay platillos típicos de la temporada. Esa noche los mexicanos nos vestimos de “mexicanos” y celebramos el ser mexicanos. Estoy cierto de que estos días los índices de delitos dolosos deben de ser menores. Quizá suban los accidentes relacionados con el alcohol o una que otra riña provocada por aquello de sentirnos mexicanos y tomar tequila en exceso, pero delitos dolosos no.
Los niños se disfrazan de Miguel Hidalgo, Morelos. Allende, uno que otro con el que me identifico lo hace de Agutín de Iturbide. Y no solo eso, así como en las pastorelas cerca de la navidad, los niños también hacen representaciones, en esta temporada no lo hacen sobre el nacimiento del Dios vivo, lo hacen emulando como habría sido el grito de Hidalgo
Es la noche donde, como buenos mexicanos, nos reunimos a escuchar canciones mexicanas, o sea, mariachi y banda. Así como Luis Miguel tiene su disco navideño, por supuesto que está “México en la Piel”, que ya es tradicional en esta temporada. Así como los villancicos, cada año escuchamos las mismas canciones por la misma temporada. Conforme se acerca el 16, la intensidad se acrecenta, el mismo 16 nos podemos encontrar cantando las varias tradicionales canciones mexicanas.
¿Qué otra cosa, con más romanticismo, que honrar la memoria de unos jóvenes, que les decimos niños, los cuales, quizá con poco éxito, pero tuvieron la gallardía de defender su patria? Este relato, en primaria, siempre provocaba un tremendo orgullo. Llegué a pensar: quién fuera niño héroe para defender a la patria como aquellos valientes jóvenes. Con lo que provoca, no me quiero detener, al menos hoy, en la veracidad de los hechos que nos repitieron hasta el cansancio en la escuela.
Y el Padre de la Patria, en un país donde somos hijos de nuestra madre y muchas veces el padre está ausente, decirle “Padre de la Patria” a un sacerdote (en un país católico), que además tiene una pinta de bueno, al menos como nos lo pintan, sin duda es una gran idea. Sí, ya sabemos que lo que llamamos inicio no tiene nada que ver con lo que llamamos consumación de Independencia; no son eventos conexos. Vaya, no hay causa-efecto entre los dos. Pero en verdad que esa feliz historia del sacerdote que repica las campanas y llama al pueblo a pelear por una nación, desafortunadamente, no nos dio la Independencia. (Lo tenía que decir).
Quizá es que estoy madurando, o mis hijos me han hecho disfrutar más los momentos, pero ahora creo que sí necesitamos ese tipo de historias que nos hagan inflamar nuestro pecho y sentirnos orgullosos de lo nuestro. Vaya, ojalá hubieran sido más verdaderas, pero pues siempre necesitamos cierta ilusión.
Y ustedes, ¿ya le hicieron su cartita a Miguel Hidalgo? Yo, como mi mamá es michoacana, prefiero hacerle mi carta y dejar mi zapato el 30 de septiembre con José María Morelos.
Apunte al aire
El mes de septiembre se seguirán destapando candidatos. Dejaré de lado a los candidatos en San Martín Texmelucan. No hay mucha novedad. Nadie ha hecho algo extraordinario para cambiar el statu quo. Lo digo con todo lo que eso significa. Si alguien aún no lo ve, manden mensaje a mis redes, con gusto les explico.
Pero veo otros municipios donde una Carolina Fernández, en San Pedro Cholula, levanta la mano fuerte, mostrando que tiene cómo competir; o una Isabel Fernández, en San Andrés, que en su papel de oposición cuestiona las acciones de la presidenta municipal, diciéndole a su partido que ahí está. Por mencionar dos nombres en ciudades de la zona conurbada que, además, son claves en el 2027.
La constante en la mayoría de los municipios y estados es esa: la competencia, como lo he dicho, está en la Cuarta Transformación. Afuera, lo siento, la caballada está flaca. Los demás partidos no están haciendo su chamba de representar a la parte de la sociedad que les corresponde. Quizá ya son anacrónicos, pues parece que no responden a las nuevas demandas y formas de la ciudadanía. Por hoy, no veo cómo, a pesar de los errores de la Cuarta Transformación, la oposición pueda ganar mucho terreno.
Para cualquier comentario puedes contactarme en mis redes sociales; en X como @HoracioCanoV; en Facebook como Horacio Cano o en Instagram como @horaciocanoabogad





Horacio Cano



