Inicia funeral de Ali Jamenei en Irán; ceremonias de siete días generan críticas

Este 3 de julio comenzaron en Irán los rituales funerarios del ayatolá Ali Jamenei, quien fue líder supremo del país durante 36 años y murió hace cuatro meses durante los ataques de Estados Unidos e Israel que detonaron la guerra en la región.
El funeral fue planeado para extenderse durante siete días e incluye un recorrido por cinco ciudades, tres en Irán y dos en Irak. El cortejo representa además el primer gran acto público encabezado por el nuevo ayatolá, Mojtaba Khamenei, hijo del fallecido líder.
El funeral de Ali Jamenei recorrerá Irán e Irak con ceremonias masivas
Las ceremonias iniciaron en Teherán, donde permanecerán los restos de Jamenei y de sus familiares fallecidos en el bombardeo hasta el 6 de julio. Posteriormente, se realizará una procesión pública por la capital iraní antes de trasladar el cuerpo a otras ciudades consideradas sagradas para el islam chiita.
El calendario oficial del funeral contempla las siguientes actividades:
3 de julio: ceremonia oficial para líderes extranjeros.
4 y 5 de julio: despedida pública en la mezquita Imam Khomeini de Teherán.
6 de julio: procesión funeraria de cuerpo presente por Teherán.
7 de julio: procesión funeraria en Qom.
8 de julio: procesión pública en Najaf y Karbala, Irak.
9 de julio: entierro en el santuario de Imam Reza, en Mashhad, ciudad natal de Jamenei.
Ciudadanos iraníes cuestionan el gasto público y acusan propaganda oficial
Aunque medios internacionales reportan la asistencia de cientos de miles de personas a las ceremonias, el funeral también ha generado fuertes críticas entre sectores de la población iraní.
De acuerdo con reportes periodísticos, algunos ciudadanos consideran que el gobierno está destinando recursos públicos a actos simbólicos en medio de una severa crisis económica derivada del conflicto bélico.
Además, medios opositores señalaron presuntas presiones hacia trabajadores del sector público y privado para acudir a las ceremonias. Según esas versiones, algunos empleados habrían sido amenazados con sanciones laborales si no asistían, mientras que comerciantes denunciaron presiones para suspender actividades durante los rituales.
El descontento social crece en medio de la crisis económica y de posguerra
La inconformidad también se refleja en voces ciudadanas que califican el funeral como un acto propagandístico. La artista visual Kaveh, residente de Teherán, criticó el gasto gubernamental en medio del deterioro económico.
“En una economía devastada por la posguerra, están gastando el dinero de la gente en una ceremonia extravagante y costosa. Esto no es más que propaganda”, expresó.
El funeral de Ali Jamenei se desarrolla así en un contexto de alta tensión política, social y económica, mientras el nuevo liderazgo iraní busca consolidar su legitimidad frente a una población dividida.






Alex Texis






