FILIP 2026 crece 150% y alcanza 250 mil visitantes

FILIP 2026 crece 150% y alcanza 250 mil visitantes
La segunda edición de la Feria Internacional del Libro de Puebla (FILIP) 2026 cerró este domingo 23 de agosto con una asistencia de 250 mil visitantes,¿Puede una feria gratuita convertir al Zócalo capitalino en uno de los principales puntos de encuentro editorial del país?
Durante diez días, del 14 al 23 de agosto, la FILIP reunió a lectores, escritores, editoriales y librerías en distintas sedes del Centro Histórico. El balance reportado por el Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMACP), encabezado por Anel Nochebuena, señala que la feria superó la meta planteada para esta segunda edición.
En 2025, la primera edición registró alrededor de 100 mil visitantes. Para 2026, las la expectativa rondaba entre 150 mil y 250 mil asistentes, por lo que alcanzar el límite superior de esa proyección representa un crecimiento considerable en apenas un año.
La feria ofreció más de 300 actividades gratuitas, entre presentaciones de libros, conferencias, talleres y conversatorios. La programación también incorporó a más de 100 casas editoriales y librerías, además de la participación de más de 150 autores nacionales e internacionales y alrededor de mil 200 escritores independientes poblanos.
Uno de los elementos distintivos de esta edición fue la participación de España como país invitado de honor, así como la instalación de un pabellón iberoamericano con representantes de Cuba, Perú y Guatemala. La escritora Elena Poniatowska fue designada embajadora de la FILIP 2026.
Las actividades se distribuyeron principalmente entre el Zócalo de Puebla, el Teatro de la Ciudad y la Capilla del Arte UDLAP, con una oferta que buscó acercar la literatura a públicos distintos durante una jornada diaria de 10:00 a 20:00 horas.
Entre los encuentros que concentraron mayor interés estuvieron las presentaciones de Benito Taibo, Alejandro Rosas, Xavier Velasco y Alberto Chimal, además de las actividades relacionadas con el fondo editorial Puebla 500 años y diversos conversatorios con autoras poblanas.
La respuesta del público no se limitó a las actividades culturales. La feria también registró movimiento comercial entre los expositores, particularmente en los espacios que ofrecieron descuentos y paquetes de libros.
Armando Vega, representante de Distribuidora Ollin, estimó un crecimiento de aproximadamente 15 por ciento en sus ventas respecto a otros momentos de comercialización. Su stand, que manejó un catálogo de al menos mil ejemplares, ofreció promociones como tres libros por 100 pesos, una estrategia que favoreció la compra de varios títulos por parte de los asistentes.
Durante los recorridos realizados en la feria también se observó flujo constante de compradores y al menos cinco expositores con mesas de remate, cuyos precios oscilaron entre 50 y 100 pesos.
Los propios vendedores señalaron que Puebla se ha convertido en una plaza con una respuesta favorable para la industria editorial, incluso frente a mercados tradicionalmente importantes como Ciudad de México y Jalisco. Uno de los comportamientos que llamó la atención fue la demanda de literatura infantil y juvenil, impulsada en parte por la proximidad del regreso a clases del 31 de agosto.
El resultado de esta edición coloca a la FILIP en una posición distinta a la de su estreno. Pasar de una asistencia de 100 mil personas en 2025 a una proyección de hasta 250 mil en 2026 no solo habla de crecimiento en convocatoria, sino también de una mayor apropiación del espacio público alrededor de la lectura.
Para el Ayuntamiento de Puebla, encabezado por José Chedraui Budib, la feria se consolida como una de sus principales apuestas culturales gratuitas. Además, su realización se inserta en el contexto de Puebla como Capital Americana de la Cultura 2026 y en la ruta hacia los 500 años de la fundación de la ciudad.
Sin embargo, el cierre también abre nuevas preguntas. Si la FILIP logró alcanzar hasta 250 mil visitantes en su segunda edición, ¿el reto para 2027 será simplemente aumentar la cifra o demostrar que ese crecimiento puede mantenerse, beneficiar de manera más directa a las editoriales locales y convertir a Puebla en una sede permanente del circuito editorial internacional?
La próxima edición tendrá que responderlo, mientras tanto la FILIP sostuvo el interés del público y convertió esa asistencia masiva en un proyecto cultural y editorial de largo plazo para Puebla.







Irina Díaz




