Al utilizar este sitio, aceptas la Política de privacidad y la Política de Cookies.
Acceptar
TRANSMISIÓN EN VIVO
  • Ventas
  • Nosotros
  • Política de privacidad
  • Política cookies
BUAP
  Buscar
  • Puebla
    • Estado
  • Municipios
    • Atlixco
    • Cuautlancingo
    • Huejotzingo
    • Puebla capital
    • San Andrés Cholula
    • San Martín Texmelucan
    • San Pedro Cholula
    • Tecamachalco
    • Tehuacán
    • Zacatlán
  • Política
    • Congreso del Estado
  • Seguridad
  • Nacional
  • Educación
    • BUAP
    • UDEP
  • Tendencia
  • Opinión
  • Multimedia
  • Deportes
  • Semanario
Reading: Las buenas intenciones no bastan
Font ResizerAa
  • Puebla
  • Municipios
  • Política
  • Seguridad
  • Nacional
  • Educación
  • Tendencia
  • Opinión
  • Multimedia
  • Deportes
  • Semanario
Search
  • Puebla
    • Estado
  • Municipios
    • Atlixco
    • Cuautlancingo
    • Huejotzingo
    • Puebla capital
    • San Andrés Cholula
    • San Martín Texmelucan
    • San Pedro Cholula
    • Tecamachalco
    • Tehuacán
    • Zacatlán
  • Política
    • Congreso del Estado
  • Seguridad
  • Nacional
  • Educación
    • BUAP
    • UDEP
  • Tendencia
  • Opinión
  • Multimedia
  • Deportes
  • Semanario
Have an existing account? Sign In
Follow US
  TRANSMISIÓN EN VIVO SEMANARIO

CEPOSAMI

Mole Poblano

Catrineras

Acreditación como Centro de Rehabilitación Integral (CRI)

Paralelo 19 > Blog > Opinión > Las buenas intenciones no bastan
Opinión

Las buenas intenciones no bastan

Horacio Cano
6 enero, 2026 06:55
Por
Horacio Cano
COMPARTIR

Es principio de año y, como dicta la costumbre, toca hacer propósitos de Año Nuevo. ¿Ustedes ya hicieron los suyos? Si no, aún están a tiempo. Yo siempre lo recomiendo: escríbanlos, desarróllenlos, que sean realistas y, sobre todo, que nos hagan mejores personas.

Los propósitos de Año Nuevo suelen fracasar por una razón muy simple: se anuncian con entusiasmo, pero se ejecutan sin método. ¿Les suena conocido? Pues bien, hacer propósitos personales se parece mucho a diseñar políticas públicas.

Primero: no basta la voluntad ni el arranque simbólico. Lo que realmente hace la diferencia es la seriedad con la que se planean, se revisan sus implicaciones legales, administrativas y financieras, y se les da seguimiento. Por muchas uvas que se coman o por muchos listones que se corten, nada de eso garantiza el éxito de una acción, ya sea en el ámbito personal o en el público.

Segundo: gobernar —como proponerse cambiar hábitos— exige constancia, orden y carácter. Empezar cuanto antes es importante, pero hacerlo bien lo es todavía más. De lo contrario, las buenas intenciones terminan en ocurrencias, y las ocurrencias casi siempre generan problemas que después pagan los ciudadanos, a veces incluso con vidas.

Tercero: por muy noble que sea la intención o muy novedosa la política pública, siempre debe estar sostenida técnica, jurídica y administrativamente. Cuando no lo está, se cae… y suele arrastrar a toda una comunidad en el proceso.

Así como el infierno, los pliegos de observaciones de la Auditoría Superior del Estado están llenos de buenas intenciones.

En Puebla hoy se percibe una premisa clara: hacer las cosas con método, corregir inercias costosas y asumir que el servicio público no admite improvisaciones. Cuando los propósitos se convierten en planes y los planes en acciones medibles, el resultado no es solo un buen inicio de año, sino una ruta sólida de gobierno.

Al final, tanto en la vida personal como en lo público, el verdadero éxito no está en prometer mucho, sino en cumplir bien.

Apunte al aire

Hablando de buenas intenciones y propósitos, este año algunos seguirán la ruta de hacer más democrático el ambiente en sus comunidades. En Tlahuapan, por ejemplo, figuraba un cacique que se asumía por encima del bien y del mal, convencido de que podía —y debía— influir en cada decisión del Ayuntamiento. Afortunadamente, la presidenta municipal decidió, y decidió bien. Deshacerse de agentes nocivos y dar golpes de timón demuestra madurez política.

Sin duda, en Tlahuapan se reeligió bien y hoy se están consolidando políticas públicas que quedarán como legado para el pueblo. Eso sí, esos mismos caciques hoy intentan engañar a líderes de partidos políticos, presumiendo un poder y un liderazgo que ya no tienen.

Recuerden, mis amigos azules y naranjas: en política no hay sorpresas, hay sorprendidos. El capital político de hace quince años no se conserva intacto; las decisiones del pueblo son dinámicas. Hay quienes siguen intentando trascender exhibiendo viejos trofeos.

Hasta entonces.

Compartir
Facebook Whatsapp Whatsapp LinkedIn Telegram Threads Copy Link
Horacio Cano
6 enero, 2026 06:55
Por
Horacio Cano
No hay comentarios

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mole de Caderas

Convivamos en Paz

Más del autor

  • Cargando…

Otras Plumas en Paralelo

Cargando…
Hoy en Portada
Cargando…
TRANSMISIÓN EN VIVO
  • Puebla
  • Política
  • Nacional
  • Tendencia
  • Multimedia
  • Semanario
  • Municipios
  • Seguridad
  • Educación
  • Opinión
  • Deportes
  • Ventas
  • Nosotros
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
Welcome Back!

Sign in to your account

Username or Email Address
Password

Lost your password?