La eutanasia o la justicia

El tener 64 años de ser aficionado del equipo Puebla F.C. no me da el derecho de tener la razón, pocos más grandes que yo y muchos más jóvenes, también, desde su punto de vista, tienen razón.
Se termina una temporada más con el sentimiento del fracaso a cuestas. De los últimos 5 torneos se lograron el 21% de los puntos en disputa. De los primeros 5, para completar el periodo en que TV Azteca compró la franquicia, se lograron victorias y liguillas, en la afición estábamos contentos, pero el fin del aficionado y el del dueño nunca fueron por el mismo camino, unos esperaban tener cada temporada un mejor equipo, el otro esperaba torneo a torneo vender más y mejor los activos, jugadores que iban al alza en sus cartas de transferencia.
El dinero entró a las arcas del dueño con la venta de boletos, los derechos de transmisión nacional y en cadenas de USA.
El aficionado, todo ese dinero no lo vio pasar, ellos se quedaron con el sueño de que pronto el equipo volvería a ser campeón. Hablo de los últimos 5 años, me salté el 2019, que entre el Profesor Meza, el Profesor Reynoso y su servidor empezamos a engordar la vaca. A mí me quitaron a Loroña y Cavallini, a Larcamón muchos hasta que renunció y a los demás lo poco que quedó. En total 1,120 millones de pesos.
Este dueño fantasma ya tenía sobre sus espaldas la desaparición del Veracruz, del Neza, del Morelia, del Chiapas y ahora del Mazatlán. Seguro con dinero del gobierno de Morelia y Mazatlán, que fue utilizado para mantener el equipo, cuando Morelia dijo que no, se lo llevó. Aquí en Puebla, mediante otros conceptos, también quiso participar del presupuesto. El no fue tajante.
De estas formas el dueño hizo y deshizo en varios estados, siendo el único ganador o el único que cumplió sus objetivos $$$$, dejando a los diferentes aficionados arrastrados, con poca, mediana o gran historia. El pasado de Veracruz y Morelia están fuera, dejando cualquier discusión.
Después de esta explicación, se vienen tiempos de decisión para la gente que puede y debe de dar estas respuestas. En Puebla, sin ser anuncio político, se está trabajando para tener un mejor futuro en todos los rubros, y en muchos de ellos los resultados saltan a la vista.
Un equipo de fútbol de la máxima categoría solo habita en 15 estados y los demás quisieran tener uno por la importancia ante las masas que te da un equipo. El Pachuca estuvo pegado al gobierno del PRI durante 6 sexenios y, basado en ello, en el mundo se conoce el Estado de Hidalgo por el buen trabajo que se hace con la Familia Martínez. Aprovecharon la oportunidad y ganó el estado y ganó el dueño.
Lejos estamos en Puebla de que se den los pasados hechos. Solo veo dos posibilidades: la primera, ya no prestar el estadio que es propiedad del Estado y hacer que el equipo emigre a otro lugar, con otro nombre y con otros gobernantes o particulares que le compren esta idea próspera para un solo lado del dueño. La ganancia para Puebla y su afición sería que se respetaría la historia del equipo y se haría una franquicia en otra división más abajo, con estadio mundialista, con oportunidad a los jóvenes poblanos y con la comunión, gradas-campo, pérdida en su totalidad. Con una instalación llamada Casa del Club Puebla que serviría para formar talentos y crear identidad. Se gana mucho y se pierde algo que nos lastima.
La segunda es que, mediante una demanda puesta por uso indebido del nombre, el escudo, música, eslóganes publicitarios y 20 rubros más, el Sr. Ricardo Henaine, propietario de todo lo antes mencionado, se interpusieron en Puebla y en USA. El monto de estas demandas rebasa por mucho el costo de la franquicia. Ese sería totalmente una decisión jurídica que al Puebla, no a TV Azteca, le convendría. Lo que pasaría en caso de que la justicia actuara a favor del Puebla, se los comento en otro escrito.




José Luis Sánchez Solá




