A más de dos meses del accidente del 7 de julio, José Luis García Parra informó que las condiciones del río subterráneo impiden el ingreso de Protección Civil a Chichicazapan
El coordinador de Gabinete estatal, José Luis García Parra, informó que los cuerpos de las tres personas fallecidas el pasado 7 de julio en la gruta de Chichicazapan, en Cuetzalan, aún no han sido rescatados debido a las condiciones climáticas que prevalecen en la Sierra Norte de Puebla.
Se trata de Ismael Peña, de 40 años, y sus hijas Yazmín Lizbeth y Karime, de 21 y 24 años, originarios de la capital poblana, quienes perdieron la vida al interior de la cueva turística tras quedar atrapados por la súbita crecida del río subterráneo que la atraviesa.
Durante el programa Derecho de Replica el funcionario estatal explicó que el nivel del agua al interior de la gruta continúa alto por la temporada de lluvias, lo que impide que el personal de Protección Civil Estatal y rescatistas especializados puedan ingresar de manera segura. Señaló que será después de septiembre, cuando bajen los niveles del afluente y exista una ventana climática favorable, cuando se reanude el operativo de extracción.
García Parra enfatizó que la prioridad del gobierno es no poner en riesgo a más personas, por lo que se determinó suspender temporalmente las labores hasta contar con condiciones de seguridad. La gruta de Chichicazapan es conocida por su complejidad, con pasajes estrechos, bóvedas de más de 20 metros y un río subterráneo que en temporada de lluvias incrementa su caudal hasta en un 300 por ciento, de acuerdo con reportes de Protección Civil.
Accidente ocurrió el 7 de julio:
El accidente que cobró la vida de la familia Peña ocurrió la tarde del 7 de julio, cuando ingresaron al atractivo natural sin la compañía de un guía certificado y sin equipo adecuado. De acuerdo con testigos y autoridades municipales, ese día se habían emitido alertas por precipitaciones en la zona alta de Cuetzalan, pero el grupo decidió entrar.
Al interior, la corriente los sorprendió en una de las cámaras intermedias, a unos 200 metros de la entrada principal. Dos personas que los acompañaban lograron salir y pedir auxilio a pobladores de la comunidad de Tonalix. Elementos de Protección Civil municipal, policías y voluntarios iniciaron la búsqueda, pero solo pudieron rescatar con vida a los sobrevivientes. Desde entonces, los cuerpos permanecen en el interior.
Familiares de las víctimas han exigido en varias ocasiones la recuperación de los restos para darles sepultura, y han denunciado la falta de regulación en el acceso a la gruta, que es administrada por comités comunitarios y donde no existe un control estricto de ingresos.
El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad en los atractivos ecoturísticos de Cuetzalan, considerado Pueblo Mágico y uno de los destinos más visitados de Puebla. La gruta de Chichicazapan, también conocida como cueva de Cuetzalan, permanece cerrada desde el accidente y bajo resguardo de autoridades locales y estatales.
García Parra aseguró que el gobierno del estado mantiene coordinación permanente con el ayuntamiento de Cuetzalan, encabezado por el alcalde Óscar Paula Cruz, y con la Coordinación General de Protección Civil, para monitorear el nivel del río y retomar el rescate en cuanto sea posible.
Añadió que se contempla, una vez concluida la temporada de lluvias, desplegar un equipo especializado en rescate en cuevas y aguas rápidas, con apoyo de buzos y espeleólogos, para la extracción de los cuerpos.
Mientras tanto, las familias de Ismael, Yazmín y Karime esperan que el compromiso oficial de rescatarlos se cumpla, a más de 75 días de la tragedia que marcó una de las temporadas vacacionales más trágicas para el municipio serrano.







