Capturan a “El Jardinero”, presunto segundo al mando del CJNG, en operativo en Nayarit

- Contaba con orden de aprehensión en México y solicitud de extradición.
La captura de Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, identificado como presunto segundo al mando del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue anunciada como un golpe estratégico contra una de las organizaciones criminales más poderosas del país. Sin embargo, más allá del impacto mediático, el hecho vuelve a poner en duda la efectividad real de estas acciones en el combate estructural al crimen organizado.
De acuerdo con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, la detención se llevó a cabo en Nayarit mediante un operativo de fuerzas especiales de la Secretaría de Marina. El funcionario detalló que “El Jardinero” no solo contaba con una orden de aprehensión en México, sino también con una solicitud de extradición a Estados Unidos, lo que refuerza el perfil de alto valor que tenía dentro de las estructuras del narcotráfico.
El contexto en el que ocurre la captura resulta particularmente relevante: apenas dos meses después de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, quien presuntamente falleció tras un enfrentamiento con fuerzas federales en Jalisco. En ese escenario, “El Jardinero” era considerado uno de los posibles sucesores en el liderazgo del CJNG, lo que convierte su detención en un movimiento clave dentro de la reconfiguración del grupo.
No obstante, este tipo de capturas de alto perfil no son nuevas ni necesariamente definitivas. En múltiples ocasiones, la detención de líderes criminales ha derivado en reacomodos internos que, lejos de debilitar a los grupos delictivos, generan disputas violentas por el poder. La fragmentación, en lugar de la desarticulación, ha sido una constante en la estrategia de seguridad.
A esto se suma un elemento recurrente: antecedentes de detenciones de figuras similares que, por fallas en el sistema judicial, terminan en liberaciones o procesos inconclusos, debilitando la narrativa oficial de “golpes contundentes”.
Aunque el gobierno presenta la captura como un avance significativo, el verdadero reto será evitar que este hecho detone nuevas disputas y violencia. Porque en México, la caída de un líder criminal rara vez significa el fin de la organización que representa.




Redacción Paralelo 19




