Tlaxcala–Puebla, ruta de extorsión de “El Jardínero”

- La ruta fue utilizada como vía estratégica por una red criminal con operaciones en varios estados del país.
La carretera Tlaxcala–Puebla se ha convertido en un punto crítico dentro del mapa de seguridad nacional, luego de que el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch revelara que esta vía era utilizada como corredor de movilidad y operación logística por la red criminal de “El Jardinero”.
De acuerdo con información de inteligencia presentada por el secretario esta organización tenía la capacidad de introducir anualmente grandes toneladas de droga a Estados Unidos, consolidándose como una estructura con alcance transnacional y entre el reporte delictivo precisó varios puntos:
Corredor Tlaxcala–Puebla: eje de operaciones
La red no solo operaba en estados como Nayarit, Zacatecas y Guerrero, donde mantenía zonas de influencia directa, sino que utilizaba el corredor Tlaxcala–Puebla como una ruta estratégica para el desplazamiento de sus operadores.
En esta franja, el grupo criminal coordinaba esquemas de extorsión y control territorial, particularmente enfocados en el sector del transporte. La conectividad de esta carretera, sumada a su cercanía con rutas federales, facilitaba el traslado de integrantes y el flujo de recursos ilícitos.
Además del tráfico de drogas, la estructura obtenía ingresos mediante narcomenudeo, secuestro y homicidio, aunque uno de los delitos que concentraba mayor atención era la extorsión.
Las indagatorias refieren que sus operadores exigían pagos sistemáticos a empresas transportistas, bajo amenazas directas. Para ello, simulaban ejercer control territorial y ofrecían supuesta “protección”, generando un clima de presión que impactaba directamente en la actividad económica de la región.
Este esquema no solo afectaba a los conductores, sino que también alteraba las cadenas de distribución, elevando costos y riesgos en el traslado de mercancías.
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Golpe a la estructura y líneas abiertas
Harfuch subrayó que el combate a estas organizaciones no solo implica capturas, sino también el desmantelamiento de sus rutas logísticas, consideradas esenciales para su funcionamiento. Este hecho de extorsión afectaba la economía, pero no se reduce a eso, sino al daño de los transportistas que son los más afectados en su trabajo y persona.




Redacción Paralelo 19




